¿Populismo en Latinoamérica? No, era atención a los más pobres: Dilma Rousseff

¿La crisis que actualmente atraviesa América Latina es resultado de las políticas que impusieron gobiernos populistas? Bueno, muchos no dudan ni tantito en asegurar que así es. Pero antes de eso, ¿qué entienden por populismo?

Quizás ustedes -como un reportero presente en la conferencia que ofreció Dilma Rousseff para abrir sus actividades en nuestro país- vinculan al populismo con “gobernantes paternalistas que basan sus políticas en el asistencialismo y paternalismo”, pero la presidenta depuesta de Brasil no ve así la cosa.

En Latinoamérica no hubo populismo… lo que hubo -según Rousseff- fueron años en los que los gobiernos dejaron de lado el neoliberalismo para aplicar “políticas que elevaron inequívocamente la ampliación de oportunidades para toda la población; que abatieron las desigualdades, la precarización de trabajo (…) Todos los organismos multilaterales reconocieron estas políticas de combate de la miseria y el hambre.”, cita La Jornada a la exmandataria. Entonces, en una región en la que los gobiernos siempre privilegiaron ­las relaciones bilaterales con Estados Unidos, por qué calificar de “populista” al lapso en que se puso más atención en los pobres.

¡Qué maravilla!, ¿entonces por qué las crisis y por qué a ella ni siquiera la dejaron terminar con su mandato?

Bueno, vamos con el caso de Brasil: de acuerdo con Rousseff, el proceso de impeachment que la llevó a dimitir de su cargo se realizó aprovechando una crisis fabricada por el ala conservadora. Prácticamente un golpe de Estado justificado en una supuesta crisis económica. “Brasil siempre ganó cuando fue democrático. Sólo perdió cuando no lo fue”, señaló la exmandataria. “Brasil estaba muy lejos de estar en quiebra”, agregó.

A pesar de tener un gobierno con una economía robusta, Rousseff fue depuesta porque a ciertos sectores les urgía detener investigaciones por corrupción que en su contra se realizaban. Pero – principalmente- porque querían encuadrar a Brasil en las políticas neoliberales… Algo de razón podría tener, ya que la mayoría de los congresistas que votaron por el impeachment de Dilma hoy en día son enjuiciados por corrupción. Además, sólo dos meses después de que sacaron a Rousseff, el ahora presidente Michel Temer presumió que la economía del país volvía a ir por buen camino. “Una economía robusta no se construye en dos meses”, criticó la brasileña.

Así que, mientras que muchos advierten a países próximos a realizar elecciones (cof, México, cof) sobre la llegada de gobiernos “populistas”, Dilma hace lo mismo, señalando lo que en Brasil ha ocasionado el abandonar el tipo de administración que durante más de una década implementaron ella y Lula da Silva: “Veo una vuelta muy grave al neoliberalismo, esto es muy grave para la democracia y también es muy grave para el combate a la corrupción, que con estos gobiernos populares se estaba frenando (…) La corrupción es un rasgo de las sociedades dominadas por la mercantilización y por el uso del dinero, por parte de quien lo tiene, para conseguir ventajas. Esa es la lógica de la corrupción. La concentración de dinero en pocas manos es lo que permite su mal uso”, lamentó.

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