Elementos de la Marina disparan contra un civil al confundir el ruido de su coche con disparos

Así los tienen de asoleados: elementos de la Marina iban haciendo su recorrido por las pacíficas calles de Reynosa, Tamaulipas, cuando de pronto una explosión los puso en alerta. Así, en lugar de bajarse de sus unidades a checar qué onda, en su afán de sobrevivencia (o porque nomás no se saben otra… o las dos), también echaron bala. ¿También? Bueno, no.

Lo que realmente pasó fue que, al momento de pasar la patrulla de infantes, el carburador de una camioneta explotó. El estruendo fue confundido con una lluvia de balas y, como entrenados por Pavlov, los uniformados respondieron sin pensarla. Pero todo fue un error ya reconocido por la propia Secretaría de Marina (Semar)… ahhhh, qué pena: el civil no la libró tan fácil y recibió un disparo en la cabeza.

Vehículo en el que civil fue herido por la Marina
Foto: El Mañana

De acuerdo con Proceso, por medio de un comunicado la Marina señaló que la violenta reacción de sus elementos fue una gesto para proteger su vida, así como la de los civiles que se encontraban en los alrededores. ¿Echaron bala a lo loco? No: todo fue “conforme a los procedimientos de seguridad establecidos, dejando como saldo una persona lesionada”.

¿Por qué tan nerviosos?

Echar metralla a la menor provocación no es justificable…. Pero cómo reaccionar entonces cuando se han realizado amenazas contra las tropas de la armada, esto a modo de venganza tras el abatimiento de dos líderes del Cártel del Golfo y los Zetas”. Por esta situación, diarios locales señalan que la Comandancia de la Primera Región Naval recomendó reforzar la seguridad de sus efectivos y equipo en Tamaulipas.

La alerta enviada a mandos de las fuerzas armadas, ha llegado a la sociedad civil por medio de mensajes en whatsapp, en donde se rumora que llegarán a Reynosa, Matamoros, Tampico y Nuevo León,  grupos de sicarios que son enviados para “enfrentar a los infantes de la Secretaría de Marina”. Obviamente la batalla no será nomás a palabras, de ahí que los efectivos tengan ya el dedo en el gatillo.

Según reporta El Mañana, luego de que la semana pasada se consiguió abatir a los capos Juan Manuel Loaiza Salinas, Comandante Toro, y a Francisco Carreón Olvera, Pancho Carreón, la respuesta del crimen organizado no se hizo esperar: incendios a negocios, balaceras y bloqueos a vialidades fue la constante en varios puntos de Reynosa.