¿Cuánta sangre necesita el cuerpo humano para sobrevivir?

Muchas veces no nos detenemos para pensar en lo maravilloso que es nuestro cuerpo y en todas las cosas que éste hace para funcionar. Si necesitamos un ejemplo de los miles que existen para aclarar nuestro punto, tan sólo tenemos qué hacer una simple pregunta: ¿Con cuánta sangre puede mantenerse con vida un ser humano?

Seguramente han visto demasiadas películas de acción, horror y gore que les han hecho tener esta duda antes, sobre todo porque ven cómo algunos personajes sufren heridas horribles y parece que ya se les salió hasta el cerebro. Pero como siempre, no nos podemos fiar de todo lo que vemos en el cine, ya que la respuesta correcta siempre existen en las opiniones científicas profesionales.

Según lo que explica un video que encontramos en el canal de YouTube de Seeker, una persona adulta posee entre 4.5 y 5.5 litros de sangre corriendo por sus venas y arterias. Esto equivale a un 8-10% de su peso corporal. Además, este valioso líquido funciona de una manera más compleja de lo que podría aparentar, ya a que en realidad, está compuesto de cuatro componentes diferentes conocidos como plasma, plaquetas, glóbulos blancos y glóbulos rojos.

Estos elementos poseen su propia esperanza de vida y también requieren de cierto tiempo para reponerse. De entre todos ellos, los glóbulos rojos son los que requieren más, ya que su recuperación puede tomar hasta tres meses.

¿Por qué es importante mencionar todo esto? Bueno, resulta que una persona promedio puede permanecer viva incluso con dos tercios de su sangre, pero esto depende de dos factores muy importantes: la cantidad de glóbulos rojos perdidos en cierto intervalo de tiempo. Esto ocurre debido a que esas células son las encargadas de transportar el oxígeno a través de todo nuestro cuerpo y, como saben, nadie en la Tierra puede vivir sin un elemento tan valioso.

El clip también nos dio a entender que podemos mantenernos con vida, siempre y cuando perdamos sangre a un ritmo lento; por ejemplo, una leve hemorragia interna. Si recibimos una herida profunda que nos hace sangrar profusamente, es probable que nuestros órganos fallen rápidamente debido a la pérdida de oxígeno.

Como conclusión, es muy probable que una herida de bala acaba con nuestra vida, incluso si esta no nos golpea en un órgano vital. Si alguna vez vieron Kill Bill u otra película de Tarantino, ahora saben que sus personajes poseen una resistencia sobrehumana.