Diputados deciden no desaforar a extesorero de Javier Duarte… es que tiene un amparo

Parece que al PRI se le acabó la “congruencia” (o nunca la ha tenido) que su líder nacional, Enrique Ochoa, pide para otros partidos a la hora de combatir a la corrupción. De los dos excolaboradores de exgobernadores relacionados con actos de corrupción, uno parece que ya la libró: Antonio Tarek Abdalá, extesorero de Javier Duarte… el otro, Tarín (extesorero de César Duarte) está en espera.

Así que mientras deciden si protegen al hombre que descaradamente se atrincheró en San Lázaro, para evitar que se ejecutara una orden de aprehensión en su contra, les contamos que ayer diputados del PRI mandaron a los archivos la petición de desafuero contra el  legislador federal, Antonio Tarek Abdalá. Quien fuera colaborador del Duarte jarocho conservará su protección gracias a que sus compañeros de partido consideraron que no podía proceder la solicitud en su contra, porque posee un amparo.

Bueno, el hecho de que Abdalá cuente desde diciembre con un amparo que lo protege de cualquier orden de detención no es razón para no desaforarlo… pero los priistas de la Sección Instructora determinaron que por la existencia de ese recurso, el desafuero no podía someterse a discusión.

De acuerdo con Proceso, después de la reunión en la que se definió no desaforar al legislador tricolor, cuatro integrantes de la Sección Instructora (perredistas y panistas) hicieron como que estaban molestos y señalaron que, debido a que existe división de poderes, el amparo que posee Tarek (otorgado por el Poder Judicial) nada tenía que ver con sus funciones legislativas… y, mucho menos, con la toma de decisiones de la Sección Instructora.

Al respecto, Tarek Abdalá, acusado del desvío de 23 mil millones de pesos del gobierno duartistas e incluso señalado en la primera audiencia del exgober jarocho en tierras guatemaltecas, aplicó la misma de Alfredo del Mazo en su aguado debate y dijo que no por haber sido del equipo de Duarte quiere decir que él es igual de ratota. “No soy Javier Duarte de Ochoa, y haber sido miembro de su administración no me vuelve un delincuente”, cita Reforma la carta que el priista dirigió a medios.

Ahhh, los buenos tiempos…

En la misiva, la cual se elaboró previo a que se resolviera no desaforarlo, pero que se distribuyó una vez que se determinó su caso, Abdalá sostiene que no le hace que él continúe con fuero político: no habrá impunidad: “las investigaciones pueden seguir su curso, y yo tengo el derecho de participar en ellas para lograr el debido esclarecimiento de los hechos”.

Además, pidió no ser juzgado sólo por haber pertenecido al grupo de Duarte, agregando que él nomás ha ejercido su derecho de defensa… ya si las autoridades y sus compañeros de partido deciden darle chance, ¿pues qué culpa tiene?

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