Es la hora de los botonazos: Klonoa: Door to Phantomile

Con el Día de los Niños llevándose a cabo en unas cuantas horas, como que siento que hay que echarle un ojo a un juego que sea más apropiado para que un niño lo juegue.

Digo, no es que un niño no pueda jugar algo como Resident Evil o Doom. Sin embargo, estos no fueron realizados con los niños en mente.

Es por eso que hoy le echaremos un ojo a uno de los juegos más enfermizamente tiernos que salió en la era del PlayStation y que, además, se encargó de destruir la inocencia de todos los niños que tuvieron el atrevimiento de jugarlo.

A pesar de que la era del PlayStation y el Nintendo 64 fue el gran salto de los juegos bidimensionales a los tridimensionales, los juegos sidescrollers y de plataformas tuvieron algunos de sus mejores exponentes con los llamados juegos 2.5.

Este tipo de juegos se caracteriza por usar modelos y escenarios 3D, sólo que el movimiento de los personajes es en dos dimensiones.

Juegos como Tomba, demostraron que las tradicionales plataformas aún tenían vida. Pero ningún título manejó este aspecto y le dio un giro como Klonoa: Door to Phantomile.

¡Wahoo!

No se dejen llevar por lo tierno y bonito del diseño de sus personajes, escenarios y música, Klonoa es uno de los mejores juegos que salió en el PlayStation. Siendo del tipo Sidescroller 2.5, Klonoa es un típico juego de plataformas con un esquema de control muy sencillo.

Utilizando sólo dos botones (uno para atacar y otro para saltar) recorreremos siete mundos diferentes, los cuales son denominados como “Visiones” que, a su vez, están divididos en dos niveles (salvo por la Vision 7).

Nuestro objetivo es llegar al final del nivel, en el cual podremos recolectar diamantes y salvar a los habitantes de cada uno de los mundos, recibiendo una parte de un rompecabezas.

Al juntar 100 diamantes, ganaremos una vida. Y al rescatar a todos los habitantes de cada mundo, obtendremos una parte de una escala musical, la cual, al ser completada, nos dará acceso a una pantalla especial (grotescamente tierna).

Un día, Klonoa estaba paseando por el bosque cerca de la casa de su abuelo, ahí, encontraría un anillo muy especial junto a un extraño ser llamado Huepow, con quien haría una muy fuerte amistad. Ambos viven en la tierra de Phantomile, la cual es protegida por el canto. Sin embargo, un día el castillo de la luna es atacado por el Rey de la Oscuridad, Ghadius, quien está molesto porque la gente lo ha olvidado, a pesar de ser igual de importante que el espíritu de la luz. Temiendo lo peor, la Reina la mandó a ella y a su hijo el Príncipe, a las tierras de Phantomile. Por desgracia, Lephise estrellaría su nave y quedaría inconsciente. Viendo todo el incidente a la lejanía, Klonoa y Huepow se aventuraron a investigar, desconociendo que su presencia estaba marcada por el destino.

Creado por Hideo Yoshizawa y diseñado por Yoshihiko Arai, Klonoa es una especie de gato orejón antropomórfico. Gracias a sus grandes orejas, Klonoa puede mantenerse unos cuantos segundos en el aire (dejando apretado el botón de salto).

Para defenderse, puede hacer uso del Anillo del Viento, con el cual puede lanzar una ráfaga de aire llamada “Bala de Viento”. Esta “Bala de Viento” se introduce en sus enemigos, inflándolos como globos. Esta mecánica amplía por mucho el sencillo estilo de juego, ya que con ella, el jugador puede interactuar con los escenarios activando mecanismos y objetos especiales. Al ser un juego del tipo 2.5 podemos lanzar a nuestros enemigos al fondo de la pantalla.

Además podemos usarlos como proyectiles para atacar a enemigos más grandes y a los jefes finales. De igual manera, cada enemigo tiene una forma diferente para ser vencido, así como un efecto diferente al ser utilizado como proyectil. Al final de cada nivel nos enfrentaremos a un jefe final, el cual tiene un punto débil y sólo puede ser afectado de manera especial.

Klonoa: Door to Phantomile es una cátedra de diseño de niveles y modo de juego. En un principio pareciera algo muy simple, pero al ir avanzando las cosas se van complicando, haciendo total uso de los diferentes movimientos que podremos realizar al cargar a un enemigo.

Cuando les dije que no se dejaran engañar por lo lindo y bonito de su estilo visual, no sólo me refería a la perfecta jugabilidad del juego, oh no. Muchos juegos de este tipo tienen la moraleja de que la luz siempre prevalecerá sobre la oscuridad. Klonoa no es diferente. Sin embargo, a partir de la mitad de su historia, las cosas dan un giro muy oscuro.

¿Por qué lo digo?

Klonoa: Door to Phantomile es uno de esos juegos que destruyeron la inocencia de miles de niños, enseñándoles que el mundo es un lugar oscuro e injusto, en donde los buenos, aunque triunfen, pueden perder.

Para poder ahondar más en esta parte, tendré que spoilearles el juego, lo cual es necesario si quieren entender la oscura verdad detrás de Klonoa.

Para que se vayan haciendo una idea del nivel de pasadez que estamos a punto de ver, ¿se acuerdan de Atreyu y Artax?

No es extraño que la figura paterna de un personaje en una historia infantil fallezca o desaparezca a la mitad de la historia. Pero la manera en la que ocurre aquí es… bueno, véanlo por ustedes mismos:

De seguro, esta escena hizo que se les frunciera el… corazón. Pero créanme que eso no es lo peor…, oh no, eso se lo lleva el final.

Después de la muerte del abuelo, muchos personajes empiezan a decir que la presencia de Klonoa está fuera de lugar. En especial, después de la batalla contra Joka – chalán de Ghadius y quien tiene una muerte un tanto extrema.

Pero para no hacerla más larga, después de vencer a Ghadius y de conocer la verdad detrás de la identidad de Huepow –como el príncipe de CessKlonoa logra restablecer el balance en Phantomile y rescatar a la Diva, quien deberá de entonar su Canción del Renacimiento para purificar al mundo y deshacerse de todos los elementos que no pertenecen a esta dimensión.

Y lo que sigue es tal vez la escena más devastadora, injusta y muy, pero muy triste de la historia de los videojuegos:

Así es, resulta ser que Klonoa nunca perteneció a este mundo. Al ver que Ghadius estaba a punto de atacar Cess, Huepow hizo un ritual para convocar al Viajante de los Sueños, ser cuya labor es la de regresar el balance a los sueños de todas las realidades.

Sin embargo, para asegurarse de que el Viajero lo ayudará, Huepow creo una serie de memorias falsas para Klonoa, haciéndolo creer que toda su vida la había pasado en Phantomile.

Su amistad, así como la vida que él llevó con su abuelo, no fueron más que una mentira, y ahora que la Diva esta a punto de restablecer el orden en Phantomile, todo lo que no pertenece a esta realidad, incluyendo a Klonoa, es obligado a regresar a su mundo, el cual desconoce por completo.

La idea del héroe que debe de sacrificarse para salvar al mundo no es algo nuevo. De hecho, es bastante cliché.

Sin embargo, en el caso del pobre Klonoa, esto es mil veces más trágico, ya que nunca se le dijo lo que iba a pasar al rescatar a la Diva. Esto hace que su “sacrificio” no sea un acto heroico, puesto que fue engañado.

¡Wahoo!

Y si creen que en el segundo juego se habla acerca de lo ocurrido en Door to Phantomile, piénsenlo dos veces, ya que nunca se vuelve a mencionar.

Quién diría que un juego, cuya estética es tan infantil e inocente, pudiera ser tan trágico. No me quiero ni imaginar a los miles de niños que vieron este final, y sobre todo, qué es lo que pensaron.

Sin embargo, en algún punto de la vida, los condenados escuincles deben de aprender que el mundo no es un lugar bonito, aunque así lo parezca.

Como diría Scar del Rey León: “La vida, no es justa, ¿verdad? Verás, yo, nunca seré Rey. Y Klonoa, tú nunca verás la luz de otro día… adieu“.

Si lo que ustedes quieren, es arruinarle el Día del Niño a sus hijos, sobrinos, hermanos o lo que sea, pueden descargar Klonoa: Door to Phantomile de la PSN, o jugar la versión remasterizada del Wii –pero eso no se los recomiendo, ya que tuvieron la idiota brillante idea de doblarlo en inglés y… es un asco.

Texto: Luis Alberto Valis/ValisTheDarkia6
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