¿Policía arrastró moto bien estacionada para llevarla al corralón? SSP da su versión

Bueno, seguro con las miles de cámaras que hay por la Ciudad de México, habrá imágenes que apoyen la versión difundida por la Secretaría de Seguridad Pública, la cual señala que el policía que arrastró una moto bien estacionada para que sus compas se la llevaran al corralón, sí lo hizo… pero no con malas intenciones. No siguió el protocolo, pues.

¿De qué les estamos hablando?

El viernes se esparció con singular alegría un video en el que se ve cómo un policleto descaradamente arrastra una moto para dejarla en un lugar no permitido para estacionarse. Una vez hecho eso, llegaron sus compañeros patrulleros, para -“con todas las de la ley”- trepar la de dos ruedas a una camioneta y llevarla al corralón.

El dueño de la motocicleta denunció por medio de redes sociales que, al momento de ir al corralón por su vehículo, los encargados le dijeron que la causa de la infracción fue que el conductor iba sin casco y con las luces apagadas… algo que obviamente no vemos en imágenes.

¿Por qué no lo infraccionaron in fraganti?

Después de mentadas, críticas y señalamientos de que así es como operan muchos polis de la CDMX (inventándose infracciones, nomás para fregar al ciudadano), el Segundo Superintendente, Ángel Erick Ibarra Cruz, salió a calmar los ánimos y ofrecer la versión de la autoridad. Una vez identificado al uniformado de la discordia, “éste manifestó que al ir circulando a bordo de la bicicleta sobre la calle de Sullivan, se percató de la circulación de una motoneta, en donde su conductor lo hacía sin portar el casco y con las luces apagadas, al cual le da la indicación de que se detenga, pero éste hizo caso omiso de la orden”.

En fin, en lugar de echarle un “bipazo” a sus compañeros (ya vimos que responden de volada), el policía echó mano de sus poderosas piernas y consiguió darle alcance a la motocicleta… cosa no tan imposible: a distancia vio dónde estacionó la moto, para después proceder a chambear. “El policía llega al lugar, identificando la motocicleta, la manipula de una forma incorrecta, no respetando los protocolos de actuación”.

De acuerdo con Ibarra Cruz, el policía incurrió en varias responsabilidades, por lo que la Dirección General de Asuntos Internos ya lo suspendió preventivamente y en 30 días (máximo) se determinará si le dan un descanso más prolongado (a modo de sanción) o, de plano, le dan las gracias. ¿Alguna sanción más dura contra él y sus compañeros? Ehhhhh, no… pero “no se tolerará ningún acto de corrupción o abuso policial”.

Ya, regreso la confianza, ¿no?

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