Japón sufre una gran crisis por la escasez de papitas y esta es la razón

Hoy en día, comprar una bolsa de papitas se siente como si se estuviera pagando por aire muy caro. Pero nosotros no somos el único país que sufre por una crisis de esta índole; Japón se encuentra en una situación peor, ya que ahora mismo es virtualmente imposible que las personas se hagan de la botana por métodos comunes.

Japón se quedó sin papas debido al mal clima

El país del sol naciente está atravesando una baja producción de papas debido a los tifones que lo azotaron el año pasado y los daños colaterales fueron más graves de lo esperado. Según lo que dicen algunos reportes, el pasado 10 de abril, una marca japonesa llamada Calbee anunció la suspensión de la producción de 15 variedades de papas fritas por tiempo indefinido, teniendo como consecuencia un aumento exagerado en el precio de dichos productos.

Obvio la banda nipona está que se la lleva la… y ha estado publicando su tristeza en sus redes sociales. A juzgar por las imágenes (que la neta, son muy fuertes), deberíamos sentirnos afortunados por tener lo poquito que se nos permite.

Oremos por Japón, chicos y chicas…

Lo que una vez se podía conseguir en tiendas o los estantes de supermercados por 300 yenes (34 pesos mexicanos), ahora se está subastando en Yahoo Japan por hasta 3 mil yenes, que equivalen a 508 pesotes. En eBay hay una promoción de dos paquetes de Calbee sabor pizza por 263 pesos, sólo por si les interesaba el ofertón.

Papas japonesas Calbee

Los problemas climatológicos también se suman a la lista de factores que impiden el libre cultivo del tubérculo en cuestión, ya que éste es totalmente diferente a la papa de mesa, cuya producción se da sin problemas en la isla de Hokkaido. Si a eso sumamos que el mercado japonés es sumamente proteccionista y siempre está poniendo peros a la entrada de productos agrícolas de otros países, es fácil asumir que el futuro botanero de aquel lugar se ve muy turbio.

¿Cuál es la razón por la que no se aceptan papas de otro país?

El argumento de Tokio, la capital de Japón, sostiene que la suciedad en los productos extranjeros frescos podría introducir plagas y eso representaría un enorme riesgo para las granjas japonesas. Gracias a eso, varias compañías de papitas tienen muchas broncas a la hora de importar productos frescos mediante el sistema de inspección vegetal y de cuarentena, que depende totalmente del Servicio de SAnidadVegetal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentos.

Para no hacer este choro más grande, no quieren cultivar papas en sus propias tierras y tampoco aceptan las de otro lugar.

No sabemos cómo es que aquel país va a lidiar con una situación tan incómoda. Por otra parte, es inevitable preguntarse qué tanto deben de amar la comida chatarra para estar comprándola a precios tan exagerados.