“Nos robaron la elección, fue el p…to de mi hermano”, exclamó el fino Humbero Moreira

En toda su carrera política (casi toda dentro del PRI), Humberto Moreira nunca había visto algo tan sucio y vil como lo que pasó el domingo, cuando de forma por demás manchada –dice– le fue robada la elección y, con ello, se perdió su chance de conseguir (otra vez) fuero político. Para acabarla de amolar, el robo vino desde su propia sangre: su propio hermano.

Un dramón que pinta para desbancar el de “Abel y Caín” se está escribiendo en Coahuila. Nomás chequen: luego de enseñarle todo lo que sabe al zonzo de su hermano, un noble gobernante cede el trono y emprende la fuga con todo el dinero del erario que se chingó un viaje de autoconocimiento. Después, regresa para ser otra vez acogido por su pueblo. Sin embargo, su carnalito, aquel al que le enseñó a hacer transas cómo gobernar, se la aplica y le roba la oportunidad de seguir sirviendo al pueblo… de lagrima.

Pues, más o menos, eso pasó en Coahuila. Luego de una impresionante campaña -más que nada basada en hacer videos chafas en contra de Felipe Calderón- Humberto Moreira ya sentía más que suya la diputación plurinominal. No obstante, resulta que los coahuilenses no lo quieren y nomás el Partido Joven no obtuvo los votos necesarios para darle nuevo hueso. ¿Cómo fue posible eso? Pues es lo mismo que Moreira se pregunta y ya tiene la respuesta: fue un robo orquestado por el “p…to” de su hermano.

“Nos robaron la elección de la manera más burda”.

De acuerdo con un audio que sabrosamente circula en redes, Moreira acusa que el PRI actuó de forma irregular en las pasadas elecciones… por ejemplo, en el municipio de Acuña, donde el poderoso Partido Joven tenía clara ventaja y –a la mera hora– el tricolor acabó por imponerse.

 

Ciento once votos en Acuña, cuando hicieron una encuesta, iba en primer lugar, pero de a madre. Y el PRI, cinco mil y feria, cuando iba en tercer lugar. Es lo más burdo que he visto en mi vida, son unos hijos de la chingada. Hagamos una gran concentración, pero organicémonos todos los que fuimos asaltados por el puto tirano del gobernador y su bola de secuaces”, exclamó el exgobernador.

En fin, al más puro estilo de AMLO, Moreira dice que hará una concentración de proporciones épicas, para ver si así le dan su tan necesario hueso, ya que –recordemos– se dio a conocer que el gobierno estadounidense lo investiga por robo de recursos públicos. Aunque dice que es inocente, no vaya a ser la de malas.