De no creerse: ¿Morena y el PAN formaron una alianza?

Una alianza improbable. Es lo primero que podríamos pensar de la unión entre el Partido Acción Nacional y Morena. Pero lo que parecía casi imposible, ahora es una realidad. Al menos en Coahuila. El panista Guillermo Anaya, el morenista Armando Guadiana y el candidato independiente Javier Guerrero anunciaron ayer, 5 de junio, la conformación de un frente para defender el voto en la entidad. El exalcalde de Torreón asegura que ganó “contundentemente” las elecciones del pasado 4 de junio y que no permitirá que el priista Miguel Ángel Riquelme y Rubén Moreira, actual gobernador de Coahuila, les quiten lo que ganaron en las urnas. Por lo mismo, Anaya Llamas llamó a manifestarse hoy en el centro de Saltillo.

Guadiana, candidato de Morena a la gubernatura de Coahuila, le dio su apoyo a Guillermo Anaya tras considerarlo el “verdadero ganador” de la votación del domingo pasado. El también empresario aseguró que hay que quitarse de los intereses personales “porque primero están los intereses generales”. Habría que preguntarnos si los panistas harán lo mismo en el Estado de México donde la situación es más bien parecida. Armando Guadiana sentenció que Anaya Llamas estará sentado en el Palacio de Gobierno el próximo 1 de diciembre. El político del PAN señaló que el Partido Revolucionario Institucional ha robado los recursos y la dignidad de los coahuilenses, y que el frente de la oposición no permitirá que se roben las elecciones del domingo pasado.

El Instituto Electoral de Coahuila publicó ayer los resultados del conteo rápido en la entidad. Este método le dio la ventaja a Anaya, quien marcó un límite inferior de 36.64 y uno superior de 39.08%. Por el otro lado, Riquelme marcó un límite inferior de 34.74% y superior del 37.34%. Esto significa que todavía no hay nada definido y Riquelme todavía no está fuera de la contienda. La molestia del candidato panista surge a raíz de las cifras publicadas en el PREP. A falta de que se contabilicen mil actas, el político priista lleva una diferencia a favor de hasta dos puntos [el conteo rápido] y es el único del país donde no coincide con el PREP (…) nos da hasta 2 puntos porcentuales por arriba del candidato del PRI, Riquelme”. El Frente por la dignidad de Coahuila busca dar marcha atrás con los resultados de la elección en Coahuila,

Lectura: ¿cuáles son las diferencias entre el PREP y el conteo rápido?

El pasado domingo 4 de junio ambos personajes, Anaya y Riquelme, se dijeron vencedores de la contienda. Ambos, también, aseguraron que su triunfo en las elecciones había sido indiscutible y por un margen muy significativo. Inmediatamente después de que se cerraran las casillas, Anaya Llamas declaró que —de acuerdo con la información con la que contaba— su victoria era contundente y hasta se aventuró a decir que fue por cuatro puntos porcentuales. El priista se la voló más y dijo que su triunfo estaba dado por hasta nueve puntos de ventaja respecto a Anaya. Ayer, Riquelme, basándose en las cifras del PREP, se dijo gobernador electo de Coahuila y emplazó a su rival a respetar el resultado de la votación y aceptar la derrota.

De acuerdo con el columnista Salvador García Soto, las impugnaciones y los recursos interpuestos en torno a las elecciones serán resueltos hasta dentro de un par de meses. Aunque lo que queda claro es que “algo huele a podrido” en los procesos del Edomex y Coahuila. Un “extraño comportamiento” del PREP de Coahuila, “irregularidades graves” como la participación de la maquinaria política del PRI, el flujo de dinero público el día de la elección, además de prácticas tradicionales como el robo de paquetes electorales y manipulación de votos.

Coahuila, igual que el Estado de México, nunca ha conocido la alternancia política.