Una niña de 12 años admite ser gay en una iglesia y es interrumpida

Es cierto que nos encontramos en una época de transición para la sociedad, debido a que los esfuerzos para promover el respeto a las preferencias sexuales de las personas han comenzado a rendir frutos. Sin embargo, todavía falta mucho por hacer y el video de una joven en una iglesia es la prueba perfecta de lo que tratamos de decir.

Savannah, como se ha identificado a la protagonista de este clip, decidió que era el momento de dejar de esconder lo que sentía. Por eso escribió un discurso increíble y se propuso leerlo frente a todas las personas que se sentaron en una iglesia mormona en Salt Lake City, Utah.

Sin detalles qué agregar y sólo con la sinceridad como su aliada, la niña de 12 años abrió su corazón ante todos miembros de su congregación. En el siguiente video podrán escuchar las conmovedoras palabras alguien que ha dejado atrás los prejuicios para conocer la verdadera paz interna.

Yo creo que dios está ahí, él sabe que soy perfecta de este modo y nunca me pediría que viviera sola o con una persona a quien no amo, dijo durante su discurso. Quiero amarme y no sentir vergüenza por ser yo misma.

Todos los presentes estaban escuchando sin decir nada, hasta que un consejero la interrumpió diciéndole que se sentara. Afortunadamente, la persona que estaba grabando el video le pidió que concluyera en otro momento, de modo que sus actos no fueran en vano.

Puede que algunos no lo sepan, pero los mormones no permiten ninguna clase de unión conyugal a las personas homosexuales. Por esa simple razón, la decisión de Savannah ha sido aplaudida por los 200 mil internautas que se han detenido a ver el video hasta ahora.

En ocasiones como estas es muy difícil dar una opinión sin ponernos emocionales. Aquí tenemos a una chica que sólo quiere ir a los bailes de su escuela, salir en una que otra cita, conseguir un empleo, encontrar una pareja, enamorarse y poder casarse en el futuro. ¿Es demasiado pedir que se le permita cumplir sus sueños? Nosotros creemos que no.

Deseamos de corazón que la valiente chica sea feliz.