Murió Liu Xiaobo, disidente chino y Premio Nobel de la Paz 2010

Liu Xiaobo, quien fue liberado de un encierro de 8 años sólo para ser trasladado a un hospital, tras ser diagnosticado con cáncer de hígado, murió hoy, según un comunicado oficial de la Oficina de la Administración de Justicia de la ciudad de Shenyang.

La noticia ya se esperaba, ya que los partes médicos se hicieron cada vez menos numerosos a partir del pasado 26 de junio, fecha en la que el abogado del Nobel anunció que su cliente se encontraba hospitalizado para ser tratado de un cáncer de hígado en etapa terminal.

Pese a su estado, a Xiaobo no se le permitió buscar en el extranjero más opciones médicas, pese a que una de sus últimas peticiones fue recibir tratamiento en otro país, según señalan familiares. por lo que sus últimos días los pasó en la nación que lo condenó a 11 años de cárcel, por supuestamente planear daños contra el régimen chino.

Como les comentamos anteriormente, el motivó específico por el que el disidente fue encarcelado fue la redacción de un documento conocido como Carta 08, la cual estuvo inspirada por la Carta 77 de Checoslovaquia, en la que se pedían una serie reformas al gobierno. Una de ellas, la abolición del delito de subversión. La misiva de Liu se publicó en 2008 y en ella firmaron cerca de 300 intelectuales chinos.

Aún se desconoce si el mal que acabó con su vida fue detectado tardíamente o no recibió el tratamiento debido. Como sea, Xiaobo no pudo recibir visitas en el hospital y el acceso de personal no autorizado estaba completamente prohibido. Incluso su esposa, Liu Xia, no pudo verlo. No hubo condiciones: ella misma está bajo arresto domiciliario desde 2010, esto pese a que no existen cargos en su contra.

Xiaobo se desempeñó como académico en literatura china en Estados Unidos. Sin embargo, regresó a su país para ser parte de movimientos por los derechos humanos, lo que le valió ser encarcelado en diferentes ocasiones. Ya preso, el comité del Premio Nobel lo galardonó; sin embargo el gobierno de China no le concedió el permiso para asistir a la ceremonia: su silla permaneció vacía.