Aquí nos tocó vivir

¡Pásele, güerita! ¡Pásele! Quitan narcopuestito ambulante en Tepito

En esta ciudad ocurren cosas inverosímiles. Pareciera que lo ilógico es la regla y el absurdo el pan nuestro de cada día. Siempre que pensamos que no puede existir algo más increíble, la Ciudad de México nos da un cachetadón y nos dice “ahí te voy”. La historia de hoy es esta: imagina que estás recorriendo los pasillo comerciales de Tepito y entre los puestos de jeans, chamarras, películas y videojuegos te encuentras, así de la nada, a un mercader que oferta un abanico inmenso de drogas. Así, sin esconderse, sin disfraz, sin hacerse el mustio, sin jugarle al canelas. Ahí, a lado de los demás vendedores e incluso publicitando su mercancía a través de esas coloridas y fluorescentes cartulinas con las que los tianguistas anuncian sus mercancías.

Casi casi diciéndote: “¡Piedra, perico, cristal! ¡Llévele, llévele, güerita!”.

Pues bueno, este negocio no existe solamente en la imaginación de un yonki filoso o en un sketch de la Hora Pico, realmente ocurrió.

De acuerdo con El Universal, este narcopuestito, ubicado en el Barrio Bravo, cambiaba de locación constantemente y se escurría entre las calles de Tepito para que la chota no los atorara. Hagan de cuenta que el puesto era una suerte de Sala de los Menesteres (para los potterheads): el local aparecía cuando se necesitaba y nunca se quedaba en el mismo lugar, además que los encargados del negocio cambiaba de dirección para no ser ubicados. “A veces está ahí, y a veces no lo está, pero cuando aparece, siempre está preparada para las necesidades del buscador”, escribió J.K. Rowling.

El sueño no duró para siempre y hoy, martes 18 de julio, la Secretaría de Seguridad Pública de la CDMX descubrió y desarticuló a los narcomenudistas. Los agentes del sector Morelos encontraron a un par de jóvenes guardando unos vitroleros, como aquellos en los que se pone agua de jamaica o de horchata, en unas bolsas de plástico. De acuerdo con los reportes periodísticos, los jóvenes se mostraron nerviosos y trataron de escapar en una motocicleta; los agentes le dieron alcance a uno de los presuntos vendedores. En total le aseguraron recipientes con 15 kilogramos de marihuana, 73 pastillas psicotrópicas, una bolsa con ácidos y una báscula digital (“¡va bien pesadito, garantizado!”).

Narcopuestito en Tepito
Foto: El Gráfico
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