¡Saca la pachola! Uruguay empieza a vender marihuana estatal en farmacias

A la marihuana se le conoce con cientos y cientos de nombres en nuestro país: orégano, pasto, soñadora, verdolaga, mota, yesca, mostaza, apestosa, pachola, yerbasanta, tronadora, nalga de ángel, caca de chango, entre otros varios motes creativísimos. En México su consumo todavía es un tabú. Apenas este año, nuestros legisladores aprobaron una serie de reformas que permiten el uso medicinal de la cannabis. De su uso lúdico, ya ni hablamos. La situación es distinta en otros países. Por ejemplo: en diciembre de 2013, el Senado de Uruguay aprobó un plan inédito para permitir la producción y venta de la planta espiritual en su país, convirtiéndose así en la primera nación en el mundo en regular el mercado de la marihuana. De acuerdo con José Mujica, expresidente uruguayo, este experimento es una alternativa a a la política tradicional de combate contra las drogas. Su experiencia, dijo entonces el mandatario sudamericano, no sólo serviría a Uruguay, sino al resto del mundo. En pocas palabras, el plan uruguayo toma control total de la producción, distribución y venta de la mota.     

Después de muchos atrasos y problemas, a partir de este miércoles 19 de julio comenzó la venta de marihuana en farmacias uruguayas. Solamente 16 locales se adhirieron al sistema de venta de marihuana, pero después de los reveses, el banderazo de hoy significa una victoria para los promotores de la iniciativa. La ley de Uruguay permite que las personas que se han registrado en un padrón —casi 5 mil beneficiarios, al día de hoy— puedan comprar hasta 40 gramos mensuales de la hierba en los sitios autorizados. De acuerdo con los reportes periodísticos, el gramo de mois en las farmacias uruguayas cuesta 1.30 dólares, es decir, cerca de 23 pesitos mexicanos. Sólo los residentes de Uruguay pueden ir a que Martín les pague: para los turistas y extranjeros de paso la yerba del diablo está prohibida.

La marihuana uruguaya no es cualquier marihuana. Contiene un porcentaje de entre 2% y 4% de THC, principal elemento psicoactivo de la cannabis, por lo cual se ha corrido la voz de que “no pega tanto”. La media de la marihuana tradicional suele superar el 3%. La droga, señala The New York Times, por el momento se libro del IVA, jugada con la cual el gobierno uruguayo busca tumbarle el negocito al trasiego de mota que viene desde Paraguay y que abastece también a Brasil y Argentina. Las autoridades de Uruguay aseguran que ya tienen en existencia 400 kilotes de mostaza de calidad listitos para que se vendan en las farmacias. ¿Se imaginan cómo sería comprar marihuana en una farmacia? “Me da ibuprofeno de quinientos, un melox, unos clínex y 30 gramos de orégano, por favor”.

SACA LA PA-CHO-LA, SACA LA PA-CHO-LA… QUIERO FUMAR, PERRO…