Y no son del “Triángulo Rojo”: seis entidades reportan alza en ordeña de combustible

¿Efecto cucaracha? No se sabe, lo que sí puede señalarse es que, mientras que las autoridades jalan las cobijas para cubrir zonas donde los ductos petroleros son succionados con gran ímpetu, han dejado otras al descubierto. Situación que no desaprovecha la delincuencia.

De acuerdo con Reforma, es en Sonora, Morelos, Sinaloa, Hidalgo, Nuevo León y la Ciudad de México, donde se ha registrado un incremento en la ubicación de puntos de ordeña de ductos de gasolina… 47% más, para ser más específicos. Evidentemente, esto hace que se active a alerta en estados donde no se ha puesto tanta atención. “Las miradas se han concentrado en el Triángulo Rojo: en Puebla, en Guanajuato, Tamaulipas o Veracruz, y que en el imaginario popular lo único que se roban es gasolina”, advirtió el coordinador de Estudios Especiales del Observatorio Nacional Ciudadano, Manuel Alejandro Vélez.

Sin llamar tanto la atención, en entidades como Sonora y Morelos el número de tomas clandestinas se ha elevado de manera significativa. En el caso de la entidad del norte, mientras que en 2016 cerró 19 llavecitas para llenar los bidones, en lo que va de este 2017 van 55 tomas detectadas. En Morelos el asunto no es muy diferente: de 57 que se le detectaron el año pasado, en este primer semestre del año van 159.

En lo que respecta a Hidalgo, el número de tomas clandestinas detectadas en este 2017 va en 435, cuando en 2016 fue de “sólo” 344. En Nuevo León, en la comparación de los mismos periodos, los números pasaron de 121 a 129. Por último, en la Ciudad de México (donde no hay crimen organizado) en los primeros meses de 2017 se ha reportado el hallazgo de 17 tomas clandestinas que hacen mella en el poliducto Minatitlán-México y el poliducto que va Cuernavaca.

Como no es difícil inferir, los huachicoleros son instruidos por exempleados y empleados de Pemex. Lo evidencia el hecho de que los ordeñadores saben bien dónde se encuentra la ubicación exacta de la red nacional de ductos, así como los horarios de uso y los horarios de transportación. Toda esta información –en teoría confidencial y de celoso resguardo– es utilizada para que los huachicoleros hagan su chamba de forma precisa.

Comentarios