Aquí nos tocó vivir

El 89% de las llamadas que se hacen al 911 (el mexicano) son falsas, revela Segob

Para evidenciar que, pese a las adversidades, el mexicano todavía tiene espíritu jocoso, nada mejor que lo que, durante la primera mitad de 2017, se percibió en el 911 azteca, el cual –para los que siguen despistados– es la actual línea de emergencias nacional.

De acuerdo con números oficiales, de enero a junio de este año, sólo el 11% de las llamadas que se hicieron al 911 resultaron ser reales. El 89% restante fueron llamados improcedentes o falsos, según la Secretaría de Gobernación. Esta información no es para desestimarse, ya que –para regocijo de Carlos Slim y cualquier otro dueño de servicio de telefonía– durante el periodo señalado se hicieron un total de 61 millones 639 mil 418 llamadas… pero sólo un mínimo de ellas ameritó que las autoridades correspondientes entraran en acción.

Sacando las llamadas en las que se pide auxilio para “Agapito López Caste” o doña “Dolores de la Cerda”, el Sistema Nacional de Seguridad Pública apunta que los números recogidos durante el primer semestre del año son positivos. ¿¿¿¿??? Sí, porque las llamadas reales pasaron de 6.1 a 6.8 millones, lo cual sirve como evidencia de la consolidación del 911 como “vía institucional para canalizar emergencias”… o en otras palabras: en un país donde lo que menos reina es la paz, el hecho de que se haya incrementado el número de llamados reales indica que los mexicanos ya están agarrando la onda de a quién tienen que llamar en situaciones de emergencia.

Mientras que el año pasado en los primeros seis meses un operador telefónico atendía un promedio de 9.5 llamadas diarias, ese número se incrementó a 12.6, muchas de las cuales nomás son para echar cábula… lo cual, recordemos, podría ameritar un castigo de hasta ocho años de cárcel, así como el pago de una multa de mil cuotas.

Aunque seguramente hay mecanismos para detectar oportunamente que se trata de una llamada de “broma” (¿verdad?), hay ocasiones en que se despliegan las autoridades para dar atención a los falsos requerimientos de ayuda, lo cual genera, además de pérdidas… y no sólo de tiempo y esfuerzos, también monetarias: únicamente en León, Guanajuato, se estima que el costo de las llamadas de broma al 911 alcanza los 766 millones de pesos, esto con base en lo que se gastan las autoridades en trasladar unidades de emergencia.

Comentarios