“Desfase” en revisión de examen de Comipems afectó a 11 mil aspirantes a bachillerato

¿Ya ven? Y ustedes criticando a aquellos aspirantes a bachillerato que reclamaban un lugar para continuar sus estudios, cuando en los resultados dados a conocer el pasado sábado se señaló que no alcanzaron ni 40 aciertos de la prueba de 128 preguntas.

Pues resulta que varios de estos chavos no quedaron conformes. Seguros de que su cerebro sí les había dado para no salir tan mal en las pruebas, pidieron revisión de éstas, resultando que un “desfase” entre la plantilla de preguntas y la plantilla de respuestas provocó que la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems) dejara sin lugar a más de 11 mil jóvenes (o al menos a varios de ellos que sí sacaron el número de aciertos necesarios para reclamar un espacio). Algunos, según reclamos hechos en redes sociales, incluso considerados alumnos de excelencia… y que ahora resulta que ni 30 respuestas buenas tuvieron.

Pese a lo abultado del número de pruebas mal calificadas, las autoridades de la Comipems aseguraron que no se trató de un problema generalizado, por lo que pidió que tampoco la hagan tanto de tos, ya que los exámenes de los quejosos serán revisados con los métodos habituales.

De acuerdo con Reforma, la mayoría de los aspirantes que ahora claman “fraude” salieron con un puntaje menor a 40 aciertos, lo cual de cajón los dejó fuera de la institución de educación media superior de sus sueños. El pequeño error afectó – en su mayoría – a jóvenes que realizaron su prueba en el Centro Cultural Anáhuac, en Iztapalapa.

Los resultados ya corregidos y aumentados serán dados a conocer a la brevedad y, de acuerdo con la UNAM, se realizará una reasignación de lugares para aquellos jóvenes que hayan alcanzado el puntaje necesario para ingresar a cualquiera de sus planteles… nomás será cuestión de que hagan canchita, ya que 33 mil 218 jóvenes ya tienen lugar asegurado.

Aunque los de la Comipems señalan que nomás se trató de un error, ya que el concurso está continuamente auditado, tanto en su elaboración como en su revisión, los aspirantes perjudicados acusan que desde el inicio hubo, sino mala leche, sí condiciones deplorables: a la hora de hacer el examen muchos de ellos tuvieron que rifarse como los grandes, contestando su prueba en el piso o sobre una tabla que les prestaron.

Por lo anterior y porque consideran que les están violando su derecho a estudiar, varios aspirantes rechazados, acompañados de sus padres, acudieron ante las comisiones Nacional de los derechos Humanos y de Derechos Humanos de la Ciudad de México para presentar quejas y solicitar su intervención. Además, no conformes con la justificación del “desfase” convocaron a una manifestación hoy en la torre de rectoría de la UNAM para que se dé una explicación más convincente sobre lo ocurrido.

Y cómo no enchilarse, si – además de dejarlos en calidad de ninis – los de la Comipems hasta ahora se han limitado a recomendar que, en caso de que quieran que se les revise la prueba, los alumnos tendrán que enviar una carta y sólo en caso que la respuesta sea positiva, se corregirá el error… ya para que no se quejen tanto, se pondrá especial atención en las pruebas hechas en el centro Cultural Anáhuac.

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