“Harvey” es el peor desastre en la historia de Texas… Trump regresa a su discurso contra México

Parece que a Donald Trump sí le afectó ver el eclipse sin su botella de Coca-Cola de filtro, de otra manera no se explica cómo, teniendo a un mega desastre natural en las narices, prefiere retomar su ya gastado discurso de odio contra México (con respectiva bateada –por fin– por parte del gobierno azteca).

Aunque ya está en calidad de tormenta tropical, “Harvey” dejó una destrucción a escalas nunca vistas en el Sureste de Texas. De acuerdo con diversos medios, las lluvias siguen arreciado y, con ellas, los niveles de ríos continúan subiendo, afectando con tremendas inundaciones a millones de habitantes. Las imágenes que se han difundido en la red lo muestran, pero para que no quede duda, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias estadounidense (FEMA) lo asegura: “éste será un desastre devastador, probablemente el peor desastre que se haya visto en el Estado”.

Según previsiones de William “Brock” Long , tomará años para que la gente afectada pueda recobrarse del golpe asestado por “Harvey”, la primera tormenta superior a la categoría tres que golpea a Estados Unidos en 12 años… y con “Brock” Long estrenándose en el puesto de FEMA, la respuesta no ha sido la adecuada. Con todo y que se ha movilizado a 5 mil empleados federales, entre los que se encuentran activos de la Guardia Costera, el Departamento de energía, el Departamento de Salud y Servicios Humanos y muchas otras agencias del gobierno federal.

Quizás donde se percibe con mayor notoriedad los estragos de “Harvey” es en Houston, la capital texana, con el cierre de dos aeropuertos, la evacuación de un hospital y sus principales autopistas completamente bloqueadas. En general, el número de muertos asciende a cinco, cifra no tan elevada tomando en consideración el desastre que ha obligado a la evacuación de miles de personas.

“Este fenómeno no tiene precedente y la totalidad de su impacto aún se desconoce y puede ir más allá de todo lo experimentado”, señaló el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) para alarma de muchos que todavía recuerdan los daños de “Alvin”, que en 1979 causó severas inundaciones en suelo estadounidense. “La situación es grave y va a empeorar”, señaló el gobernador de Texas, Greg Abbot, quien aseguró que, aunque los daños materiales no se pueden decir aún con certeza, estos ascienden a “miles de millones de dólares”… y claro, tampoco se desestima que el número de muertos aumente.

Ante este difícil panorama, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó su teléfono y se puso a hacer lo único para lo que parece servir (y no por ello podemos decir que lo haga bien): tuitear. Sí, a ratitos echándole porras a sus paisanos –“Iré a Texas tan pronto como el viaje se pueda hacer”, escribió– pero en mayor medida para desahogar frustraciones. Como siempre, usando a México como principal blanco.

“Con México siendo una de las naciones con los más altos niveles de crimen del mundo, debemos tener EL MURO. México pagará por el reembolso (…)”, mensajeó el republicano de la forma más inoportuna posible… digo, tomando en consideración que en su territorio se pueden ver escenas como esta:

Sin embargo, lo anterior no fue suficiente, ya que además de retomar su muy utilizado discurso para hacer el dichoso muro (cuando debería estar pensando de dónde va a sacar tanto dinero para rehabilitar Texas), Trump también se tomó su tiempo para redactar un tuit amenazando con el fin del Tratado de Libre Comercio (TLC). “Estamos en el proceso de renegociación del TLCAN (el peor acuerdo comercial jamás realizado) con México y Canadá. Ambos son muy difíciles, ¿podría ser rescindido?”

Al respecto, la cancillería mexicana por fin respondió como se debe, al señalar (en documento oficial y no nomás murmurando) que el gobierno de México “no pagará de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia, un muro o barrera física que se construya en territorio estadounidense a lo largo de la frontera con México”.

Y bueno, añadió, si tanto le preocupa la criminalidad y violencia que hay en México, entonces debería de atacarla de raíz, combatiendo “la alta demanda de drogas en Estados Unidos y la oferta desde México (y otros países)”.

A diferencia de comunicados anteriores, en los cuales se brillaba por la escasez de líneas, ahora sí pusieron en friega a su redactor estrella, ya que también se tomaron el tiempo no sólo de señalar que México está en la posición de renegociar en buena onda el TLC, sino que, si Estados Unidos está tan urgido de acabar con el tratado, pues que lo diga… pero en las mesas de negociación y no en pin%&/es redes sociales.

Ahh por cierto, “el gobierno de México aprovecha esta oportunidad para expresar su plena solidaridad con el pueblo y el gobierno de Estados Unidos por los daños causados por el huracán Harvey en Texas”.

Con semejante respuesta, Trump mejor se puso a chambear. Bueno, a hacer como que lo hace. Será hasta mañana martes cuando viaje a Texas.