Duarte ya “sólo” pesa 107 kilos y tiene signos vitales “en estado crítico”

#PrayForDuarte es el TT que está dominando Twitter… no es cierto, pero de todos modos en las últimas horas ha despertado interés la salud del exgobernador jarocho, esto debido a que hizo llegar al periodista Ciro Gómez Leyva una tercera carta, en la que – por si estaban con el pendiente – describe cómo va pasando la huelga de hambre que lleva desde hace dos semanas, en solidaridad con sus cuates que, para él, son “presos políticos”.

De acuerdo con la misiva, Javidú tuvo un incidente médico el pasado domingo. Ahí, le avisaron que sus signos vitales “disminuyeron a un estado crítico”… y cómo no, si ya casi está en los huesos: de 118 kilotes que pesaba, ahora la báscula “sólo” registra 107. Sin embargo, “mi determinación sigue siendo la misma, no voy a detenerme hasta que mis excolaboradores privados injustamente de su libertad (…) puedan llevar su proceso legal en libertad, tal y como la ley lo señala”, señala el expriista.

En caso de que los fans de Duarte quieran culpar a alguien por borrar la sonrisa de gordito tan simpático, el exmandatario señala que es la jueza Alma Aleida Sosa la responsable de cualquier cosa que pudiera pasarle, ya que nomás no afloja y tiene “como rehenes a mis excolaboradores”. Claro, todo por orden del gober de Veracruz, Miguel Ángel Yunes.

“Está claro que en Veracruz prevalecen los intereses políticos que la propia justicia y el principio de inocencia”, remata sin morderse la lengua el hombre que le quiere poner algo de drama a su encierro… pero todo se lo echó a perder su hermano, Cecilio Duarte, quien asegura que, pese a que no ha probado bocado en más de 12 días, el buen Javidú está en perfecto estado de salud y tiene buen ánimo.

“Él está bien, la única preocupación que yo tengo como familiar es que ahorita, con lo de la huelga de hambre, vaya bajando sus signos vitales. Cuando [Javier] inició la huelga pesaba 118.9 kilogramos y antier que lo pesaron, porque lo checan tres veces al día, pesó 107”, comentó para Sin Embargo.

Antes de que se vayan a las afueras del Reclusorio Norte a hacer también su huelga de hambre, nomás para solidarizarse con Duarte, sepan que él si está bien checado por los médicos. Según Cecilio, si tuviera un  problema de salud “adentro de la institución tienen un hospital” y, ya si la cosa se pone grave, entonces sería canalizado y, seguramente, iría a parar a un hospital más especializado. Algo sencillito.