Jueces ordenan cortar cuerdas vocales a perros por quejas de vecinos

Para responder a las quejas de los vecinos por los constantes ladridos de los perros de una pareja, el pasado 30 de agosto, un panel de tres jueces del condado de Jackson en Oregón, Estados Unidos, ordenó que los perros fueran silenciados de forma quirúrgica en el veterinario.

Karen Szewc y John Updegraff tienen seis perros, entre ellos dos mastines tibetanos, que desde 2002 cuidan de sus ovejas. Sin embargo, estos perros ladran mucho y fuerte cuando sus dueños no están, provocando que los vecinos se quejen ante las autoridades. Esta denuncia no es la primera, ya en 2004 y 2005 otros vecinos habían demandado a la pareja ante la ley por “molestias públicas”.

La pareja ha argumentado como defensa en esta demanda, y en las anteriores, que dicha ley no aplica en su caso debido a que ellos tienen una granja. Además afirmaron que los perros son sus “empleados” puesto que protegen su ganado ovino y si no fuera por ellos tendrían que usar armas para cuidarlo. Aún así, los tres jueces del condado de Jackson desestimaron dicho argumento; impusieron a la pareja una multa de $4oo dólares y dieron la orden de silenciar a los perros o trasladarlos a otro sitio.

Silenciar a los perros mediante el retiro de sus cuerdas vocales es un procedimiento que está prohibido en seis estados de Estados Unidos y muchos lo consideran un acto cruel e innecesario. El dictamen de los jueces ha causado gran controversia en Oregon, así como en el resto de Estados Unidos y del mundo; ya hasta hay una petición en Change.org para solicitar a la corte de Oregon que deje de impartir esta clase de sanciones retrógradas. ¿Por qué tienen que pagar los perros los errores de sus dueños?