Ahora Trump amenaza al programa que protege a “dreamers”, mañana se dará el anuncio

Ayer domingo, diversos medios –citando fuentes de la Casa Blanca– dan por terminado el programa con el que se protege a jóvenes llegados a temprana edad a Estados Unidos de una inminente deportación: el DACA. De acuerdo con Univisión, mañana se dará la decisión oficial pero desde ahora Trump ya lo tiene bien definido: el programa migratorio se termina, dándoles a sus beneficiarios el chance de seis meses para echarse a correr (o al Congreso un poco de tiempo para encontrar una salida). Luego de que termine el plazo, pues ya saben…

De confirmarse esta información, sería la salida de Estados Unidos de cerca de 800 mil jóvenes dreamers acogidos al programa aprobado por Barack Obama en 2012. Así, el gobierno de la Casa Blanca de tener la simpatía de inmigrantes, ahora recibiría los aplausos del grupo conservador gringo… y decimos “conservador” nomás para darle un adjetivo suave al grupo en el que se pueden incluir a los supremacistas que hace poco se dejaron ver en Charlottesville.

La especulación respecto al posicionamiento de Trump comenzó desde ayer, cuando medios como Reuters, Político y AP señalaron que el republicano ya tenía la decisión tomada. Al respecto, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, salió a desmentir (por ahora) tal información: “La decisión no está finalizada. Haremos un anuncio el martes”.

Los beneficiados del DACA son jóvenes que llegaron a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años. Para estar acogidos en el programa deben de cumplir una serie de requisitos, los más importantes: no tener los 31 años cumplidos antes de junio de 2012, haber vivido permanentemente en Estados Unidos desde 2007; no tener antecedentes penales y estudiar o tener el bachillerato concluido. De ser aceptados en el programa, los jóvenes pueden estudiar, trabajar y obtener licencia de conducir sin problema alguno. Además, se les abre la posibilidad de contar con seguro médico y tramitar tarjetas de crédito.

Aunque en 2012 Obama consiguió mayoría para aprobar la aplicación del DACA, esta vez se ve difícil su permanencia, ya que diez fiscalías estatales, encabezadas por Texas, han dado un ultimátum a Trump: cancelar el programa o, en caso de que no lo haga, ellos se encargarán de impugnarlo, bajo el argumento de que se trata de una amnistía “ilegal”.

Con el fin del DACA, Trump estaría cumpliendo con una más de sus promesas de campaña, aunque esto le signifique el rompimiento con miembros de su partido y con importantes empresas de su país, como Facebook, General Motors y Hewlett-Packard, quienes en una carta han pedido al presidente no dejar desprotegidos a los dreamers: “Son una de las razones por las que seguimos teniendo una ventaja competitiva global”.

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