Sobre su Ferrari registrado en Morelos, procurador alega “error administrativo”

Bien güey Raúl Cervantes (o más bien nosotros, si le creemos): desde 2011 adquirió su nada austero Ferrari y desde esa fecha nunca se había dado cuenta que estaba registrado con un domicilio equivocado. De hecho, el despistado funcionario (que quién sabe qué datos se le pasen de largo en su chamba en la PGR) asegura que gracias a la nota publicada en el periódico Reforma fue que se dio cuenta de tan majadero error… pero no hay bronca, ya corrigió el “error administrativo” y todo chévere. Como si nada hubiera pasado.

¿De qué les hablamos?

Ahh bueno, si estuvieron muy ocupados ayer cambiando los focos de su casa, ahí les va: la organización Mexicanos Contra la Corrupción dio a conocer una investigación en la que el mero mero de la PGR, Raúl Cervantes Andrade tiene registrado en Morelos su Ferrari en domicilio fantasma. Con esto, nada menos que el procurador sería parte de toda una bola de sátrapas que, con comprobantes falsos de domicilio, registran sus autos de lujo para cometer evasión fiscal… “travesura” que hace que el gobierno de la CDMX deje de percibir entre mil y 2 mil millones de pesos al año, como les informamos ayer.

En carta enviada a Grupo Reforma, el procurador con mira a obtener “pase directo” para convertirse en fiscal general por nueve años hizo unas aclaraciones. Primero, que el auto en cuestión lo compró hace seis años, cuando no tenía ningún cargo del gobierno federal. Es decir, “el coche fue pagado con recursos” propios.

Además –y quizás más important – señala que a diferencia de los güeyes que echa de cabeza el movimiento Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI), él sí cuenta con domicilio en Morelos. Así que de ninguna forma se le puede acusar de registrar su Ferrari en dicha entidad, nomás para evadir el pago de tenencia. “La propiedad está ubicada en calle Yecapixtla, Fraccionamiento Lomas de Cocoyoc, en el municipio de Yautepec”. ¿Muy conveniente? Pues eso también pensamos, pero según el documento al que habrá que creerle con ciega fe, el inmueble –herencia de sus padres– le pertenece desde hace 32 años. Entonces, ya que todo nomás se trató de un “error administrativo” cometido por la agencia que importa/vende estos coches, “no hay ninguna ilegalidad, ni siquiera un beneficio fiscal”, señala el procurador.

Así que, muy valioso lo que hace Mexicanos Contra la Corrupción, pero con él,. suerte pa’ la próxima…

Pues entonces todos contentos, ¿no? Así ya no hay bronca en que tan “despistado” personaje se convierta en fiscal general de la República, con todo lo que les está costando a sus cuates colocarlo como #FiscalCarnal. Ejemplo, el panista –acusado de traicionar a su partido– Javier Lozano, a quien ya le estaba sudando que se cayera la postulación de Cervantes y antes de que el propio procurador se defendiera, él así intentó sacar la chamba con el rebuscado argot legal que maneja: “No es una ilegalidad, pero sí una ilicitud”.

Señalando que no hay nada de raro en que el procurador tenga un auto con valor de 4 millones de pesos (porque tiene el poder económico), el legislador señaló que lo que sí se ve mal es que alguien que tiene feria para darse esos gustitos, se dé a conocer por el pago de una pin&/e tenencia: “se ve mal que tú le des la vuelta a la ley poniéndote en esa posición y ahí viene la parte ética, la que creo le va a golpear más, si tienes el dinero que tienes para comprar un Ferrari y eres Procurador General de la República, y estás en el ojo del huracán, hermano, no te expongas de esa manera”.

Comentarios