St. Vincent nos enseña cómo crear un buen disco con el corazón roto en MASSEDUCTION

Fecha de lanzamiento: 13 de octubre 2017
Disquera: Loma Vista Recordings

Desde siempre hemos visto a St. Vincent como una artista que en ningún momento deja su guitarra, como esa mujer delgada cuyas creaciones hablan de amor, desamor, de la experimentación día a día, de portadas en las que aparece su cara con tonalidades coloridas y de una colaboración con David Byrne. Sin embargo, digamos que Annie Clark es una artista mucho más compleja. De tres años para acá ha tenido experiencias que dan como resultado un nuevo disco: MASSEDUCTION.

Este álbum es el regreso de Annie a la música después de tener una vida… un tanto ajetreada. Comencemos con decir que después de catapultarse a las listas de popularidad con su disco homónimo, St. Vincent (2014), comenzó una relación con Cara Delevingne, quien la adentró en el mundo de la moda, las pasarelas, los desfiles, las firmas más caras del mundo, como Chanel, y por supuesto, las fiestas. Después de tener una relación con ella, Annie anduvo con ni más ni menos que Kristen Stewart. Ella vive en Los Ángeles y desde que comenzaron su noviazgo, también la presentó a ese mundo material y vacío de las celebridades, pero con un golpe de realidad y desamor que hoy se materializan en este LP.

A diferencia de sus predecesores, en esta ocasión St. Vincent experimenta un nuevo camino musical pues melodías como “Masseduction”, “Sugarboy” “Los Angeless”, “Savior” y “Young Lover” –que a mi parecer los puntos más altos del disco– están plagadas de riffs de sintetizadores que incluso pueden rememorar a Depeche Mode, especialmente “Sugarboy” y “Los Angeless”. Aunado a ello están los matices que Annie le da a su voz. Ahora se sienten mucho más frescos, experimentales y compaginan a la perfección con lo que ella quiere reflejar en cada canción.

Para esta producción, Clark trabajó junto con uno de los productores pop más famosos, Jack Antonoff. Juntos lograron crear una estética impecable, desde una portada que rompe con el retrato tradicional de Annie, hasta experimentar con una composición avant garde. Así como sus videos y su portada, los cortes están perfectamente colocados para relatar una experimentación con píldoras, la liposucción y el vacío que en algún punto te genera la necesidad de tener alguien a tu lado.

Portada de MASSEDUCTION.

“Hang on Me” es la canción que abre el disco, y también una declaración de amor en toda su expresión. Si bien no se sabe si es a Cara –que según contó Annie en entrevistas anteriores, influyó en gran parte en este disco– o Kristen, de quien aparentemente Annie se enamoró súbitamente y después le rompió el corazón, lo cierto es que ella está más que consciente de todo esto. En una parte de la letra se escucha: “You and me, we aren’t meant for this world”.

Para cerrar MASSEDUCTION está “Smocking Section”, que no, no remite ni a Los Ángeles o a Nueva York, sino a una contemplación de lo que hay más allá del amor. Con una melodía bastante suave, Annie se pregunta: “And then I think, what could be better than love? It’s not the end. (Y entonces pienso, ¿hay algo mejor que el amor? No es el final)”. 

Desde que anunció que lanzaría su nuevo disco, St. Vincent manejó la temática de lo “material y vacío”. Tuvo una campaña de marketing impresionante y logró colarse a los eventos más exclusivos, uno de ellos, el de Tiffany & Co.. Incluso si escribes el hashtag “Masseduction” o “StVincent”, te encontrarás con un emoji exclusivo que hace referencia a la portada del disco pero, al final de todo esto, hay algo más en lo que es importante prestar atención: la letra. La profundidad de cada composición sí, se remonta a Cara y a Kristen, en diferente medida claro, pero siempre con un impacto melancólico y sobre todo, de aprendizaje. Con MASSEDUCTION, Annie prueba que más allá de toda la publicidad, de lo que opinen los medios y la gente en general, los buenos álbumes (o al menos la mayoría) siempre resultan de un corazón roto.

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