Renuncia Raúl Cervantes a la Procuraduría General de la República

En un movimiento que deja a todo mundo con cara de “¿y ahora qué?”, el titular de la Procuraduría General de la República, Raúl Cervantes, presenta su renuncia. Así lo confirma la propia dependencia por medio de un mensaje en su cuenta Twitter.

Minutos después, el propio Cervantes dio a conocer su salida de la Procuraduría. Su renuncia se da a sólo un año de haber llegado al cargo, mismo que se recordará por la polémica que se desató entre partidos por la posibilidad de convertirse en el primer fiscal general de la República. Al final, después de mucho debate y negociación, esa puerta se cerró para Cervantes.

Sin conocerse los motivos de su salida, Cervantes presentó su renuncia ante la ante la Junta de Coordinación Política del Senado. Es miembro del Partido Revolucionario Institucional y socio fundador y Director General del despacho CEA-Abogados. Hace 12 meses, cuando era senador, pidió licencia al Senado para ocupar el cargo de Araceli Gómez al frente de la PGR. Ésta, a su vez, había llegado a la Procuraduría para sustituir a Jesús Murillo Karam.

En lugar de emitir un comunicado oficial, luego de que la PGR dio a conocer su renuncia, Cervantes se dio vuelo en el Twitter mandado una serie de mensajes en los que dio a conocer todos los logros que hubo durante su administración. Nada concreto pero presumió que “en 12 meses no sólo hemos elaborado el nuevo diseño institucional para mejorar nuestra procuración de justicia; también hemos armado varias investigaciones y vinculado a proceso a funcionarios que se sentían intocables”… claro, nada más dejó pasar el caso Odebrecht.

Aunque muchos dirán “ahh, claro, ahora ya no es procurador… entonces ya no habrá bronca se lo eligen como Fiscal”, el propio Cervantes advierte que no tiene ninguna aspiración más que servir al país… awwwww. De ahí que, ahora con su renuncia, pida a los legisladores que hagan las reformas necesarias para asegurar su llegada a la Fiscalía General, digo, que la Fiscalía esté a la altura de las necesidades del país.