El jueves España anularía independencia catalana; Puigdemont pide iniciar diálogo en 2 meses

Parece que la república de Cataluña idealizada por Carles Puigdemont y compañía no estaba tan bien planeada como se creía… o, de menos, necesita dos meses para irse cocinando. Así lo ha dicho el líder de los separatistas en carta con la que responde a las urgencias de Mariano Rajoy quien, al igual que muchos, se quedó con la duda, luego de la declaratoria de independencia hecha por Puigdemont… la cual fue inmediatamente cancelada ¿Entonces sí se independizan o no?

El gobierno de España pidió aclarar la situación política de Cataluña para evitar malentendidos (y para ver si ya pueden irse con todo para anular –momentáneamente– su autonomía). Parecía que el asunto urgía, pero la respuesta del líder catalán no fue tan acelerada y tajante como se esperaba en Madrid: en lugar de un “sí, me independicé, ¿cuál es la bronca?”, Puigdemont pidió dos meses de plazo para instaurar una mesa de diálogo. Y de la confirmación de independencia, nada. No es “una demostración de debilidad”, señaló el presidente de la Generalitat, sino “una propuesta honesta” arreglar los asuntos pendientes entre Cataluña y España, aclaró.

Aunque la contestación del lado catalán llegó de último momento, aunque en el plazo establecido, parece que ésta no fue del agrado del gobierno de Mariano Rajoy, ya que ahora se ha hecho un nuevo ultimátum: las autoridades de Cataluña tienen hasta las 10.00 am (hora local) del jueves para confirmar –o no– su independencia. ¿Y si no? Bueno, el requerimiento parece llevar a misma tónica que el hecho la semana pasada. “El gobierno lamenta que el presidente de la Generalitat haya decidido no contestar al requerimiento (…) Nadie le niega el diálogo pero lo ha de hacer dentro de la ley”, señaló la vicepresidenta del gobierno central, Soraya Sáenz de Santamaría. Es decir, sólo habrá diálogo si el movimiento independentista desiste. Si es lo contrario, se activaría el artículo 155 de la Constitución española, el cual permite ejercer “las medidas necesarias” para forzar a Cataluña a cuadrarse y no andar declarando “desconexiones” de forma unilateral… y entonces sí, a dialogar.

Mientras eso sucede, los líderes independentistas, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, comparecieron ante tribunales españoles, acusados de sedición, esto debido a que se les señala como responsables de organizar e instigar a la violencia durante manifestaciones ocurridas el pasado 20 de septiembre. La juez, así como la fiscalía general del Estado, señalaron que “los dos Jordis” (como se le conoce al par) también son corresponsables de agresiones y privación de la libertad de la que fueron víctimas funcionarios. Con ello, se justificaron las peticiones de proceso por sedición y de envío a prisión sin derecho a fianza. “Esperamos tranquilos la orden de libertad. Sabemos que llegará porque no puede ser de otra manera. Cuando no se ha cometido ningún delito no puede haber prisión, así que exigimos una rectificación”, respondió el movimiento independentista, luego de conocer el destino de sus dos líderes.