Entrega de tarjetas a damnificados será responsabilidad del confiable Virgilio Andrade

Ya que está demostrado que no es influenciable y que no se deja llevar por favoritismos a la hora de tomar decisiones, tenemos que aceptar que no pudieron caer en mejores manos las tarjetas con ayuda a damnificados por los sismos de septiembre pasado. Por si no lo sabían, tan importante labor será realizada por Virgilio Andrade. No es broma.

¿Lo recuerdan? Bueno, como titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP) el carita de Titino tuvo la difícil tarea de investigar las supuestas transas realizadas en la compra de la Casa Blanca de EPN. Aunque con presiones por el lado de la plebe –que acusaba que se había caído en conflicto de intereses, ya que la empresa que vendió la mansión a la pareja presidencial (con dinero de La Gaviota, ajá) consiguió contratos del gobierno federal– Andrade se plantó en su macho y exculpó a su cuate, digo, al presidente. Lo mismo pasó con Luis Videgaray, quien por ahí también se había hecho de una propiedad vendida por Grupo Higa.

Pese a su demostración de fiabilidad, Andrade renunció a su chamba en la SFP el año pasado, cuando se promulgaron las leyes del Sistema Nacional Anticorrupción. Así como ahora Raúl Cervantes, Virgilio se hizo el mártir y señaló que su renuncia era para “no entorpecer” el combate a la corrupción. Pero poco tiempo después, reapareció, cuando otro consentido de la administración federal, digo, otro funcionario pilar del actual gobierno –José Antonio Meade– lo colocó como director de Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros, Sociedad Nacional de Crédito, institución que se hará cargo de la entrega de las tarjetas con las que se pretende ayudar a los damnificados por los sismos ocurridos el 7 y 19 del mes pasado.

Así es como llegamos al “ajo” de esta nota: como titular de Bansefi –institución reprobada por INAI en Transparencia– Virgilio se hará cargo de la repartición de cerca de 120 mil monederos electrónicos, abonadas con cantidades que oscilan entre 30 y 120 mil pesos, dependiendo de si las viviendas de los damnificados necesitan arreglos o tienen que ser reconstruidas.

La cosa no comienza muy bien que digamos, ya que, aunque Bansefi y la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) dicen que ya concluyeron con los censos correspondientes –al menos en Oaxaca y Chiapas– no han proporcionado los datos pertinentes. Por cierto, la Sedatu está bajo las órdenes de Rosario Robles, otra funcionaria que se destaca por su confiabilidad… sobre todo cuando de dinero se trata (cof, #EstafaMaestra, cof). Otro elemento que servirá para que la gente vea corrupción donde no la hay (según EPN) es el hecho de que Bansefi no cuenta con los controles necesarios para checar cómo se manejan los fondos. De acuerdo con Sin Embargo, son varias las áreas de la institución que no cuentan con un titular… por ejemplo, la Gerencia de Transferencias Bancarias y (¡¡Háganme el favor!!) la Gerencia de Prevención de Fraudes.