Mancera descalifica mapa de fracturas emitido por Cenapred, desestima expropiaciones generalizadas

Para muchos es un misterio cómo se llevará a cabo la reconstrucción de la CDMX. Los más malpensados, creen que será una reverenda jalada de los pelos, la cual sólo será dada a conocer ya que Mancera esté a días de irse a probar suerte para la candidatura presidencial. Otros, dicen que se irá filtrando poquito a poquito, para no ver en toda la dimensión el nivel de gandallez. Quizás en sintonía con esta segunda hipótesis, el jefe del gobierno capitalino da a conocer que no se expropiarán los edificios colapsados ni aquellos donde hubo derrumbes… que sería lo más sencillo, pero no. Al parecer, se reconstruirá… para lo cual seguramente ya se tiene en consideración el mapa de fracturas en la CDMX emitido por el Cenapred, ¿verdad?

“¡Ah chinga, de qué pin&e mapa me hablan!” Fue más o menos la reacción de Mancera al ser cuestionado por trabajo del Centro Nacional de Desastres (Cenapred), que hace poco dio a conocer un mapa detallado de las zonas de la Ciudad de México en las que se encuentran las fracturas del suelo de mayor consideración. Este trabajo, de acuerdo con sus realizadores, ayuda a identificar “la vulnerabilidad física del suelo de la Ciudad de México (susceptible a fracturarse)”. Con base en la información, las autoridades pueden checar no sólo dónde tomar precauciones infraestructurales, sino –ahora que ya ocurrió un fenómeno que dañó a la Ciudad– estimar en cuáles zonas se necesita más ayuda. “Pues este problema afecta de diferente manera a la población, dependiendo del nivel socioeconómico”.

Pero bueno, aun sin conocer la investigación del Cenapred (realizada en conjunto con especialistas de la UNAM), Mancera descalificó la información, señalando que son advertencias “muy ligeras y desafortunadas de esta área de prevención”. Deberían dialogar primero con el gobierno, aconsejó. “Lamento mucho que hayan hecho un estudio, tengo absoluto desconocimiento de a qué estudio se refiere y es lamentable que se hable de inversión, cuando en este gobierno no han invertido un peso”.

Foto: UNAM

¿Entonces qué se hará? Ehhh, bueno, lo único que dijo Mancera al respecto es que se evite pensar que el gobierno de la CDMX hará una expropiación generalizada, para así quedarse con los terrenos. Por el contrario, lo que se busca es ayudar a la gente y, al mismo tiempo, hacer una reconstrucción efectiva, esto por medio de los conocidos financiamientos con los que los damnificados podrán reconstruir sus inmuebles. Fácil, si nada más es cuestión de que los afectados se avienten un crédito por el que pagarán 18 mil pesos al mes (sólo de intereses).

Ahora que si se da el caso excepcional de no aparecer dueño (¿y los que no puedan pagar crédito?), ahí sí entraría el gobierno para apropiarse de los terrenos. Sólo en ese caso, aclaró el jefe capitalino: “Sin embargo, donde haya que expropiar, lo haremos, porque hay inmuebles en donde no hay dueño, donde no tenemos con quién interactuar, entonces esto, donde tenga que actuar el gobierno así, también lo hará”.

Pero bueno, ¿qué vendrá después de la demolición de los edificios? Dándole la vuelta a la respuesta, Mancera apuntó que se están buscando los mejores mecanismos financieros para que la gente pueda conservar sus propiedades. Para ir checando cómo estará el asunto, no estaría de más ver cómo se mueven los asuntos en el edificio ubicado en Concepción Béistegui 1503, colonia Narvarte Poniente, delegación Benito Juárez, que es donde se hizo el proceso de demolición en un plazo menor al previsto (pagado del bolsillo del gobierno de la CDMX, presumió el jefe capitalino). Ahora ya con el espacio listo para la reconstrucción, en breve las autoridades se reunirán para definir la ruta a seguir… es decir, a más de un mes de los hechos, todavía no hay proyecto.

Para que no crean que es porque no han chambeado, Mancera aclaró que cada edificio tendrá su propio proyecto: dependerá del estado del inmueble, la ubicación y la situación de las construcciones contiguas.