¡PLOP! Concierto en el Zócalo provocó más daños a la Catedral Metropolitana

El pasado domingo 8 de octubre se celebró en concierto “Estamos Unidos Mexicanos” en la explanada de la Plaza de la Constitución. El evento se celebró con el objetivo de apoyar a los damnificados de los sismos de septiembre en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Estado de México, Ciudad de México y Puebla. En el recital participaron artistas como Julieta Venegas, Carla Morrison, Miguel Bosé, Ximena Sariñana, Enrique Bunbury, Mon Laferte, Emmanuel, Manuel Mijares, entre otros.

De acuerdo con la Arquidiócesis Primada de México, la celebración de este concierto causó daños a la estructura de la Catedral Metropolitana. Felipe Galicia, capellán de la catedral, explicó que el templo resultó afectado debido a la “excesiva sonoridad” que se vivió en el Zócalo ese fin de semana.

“Del vano de la ventana que da al coro se ha caído una cantera grande hacia la bóveda de la nave procesional y se corre el riesgo de que otro fragmento de cantera interior se caiga sobre la sillería del coro, lo que sería una pena que sucediera. Por tal motivo, posiblemente, en breve, se comenzará a instalar un alto andamio para retirar esta enorme piedra”, relató Galicia.

El capellán manifestó que es tiempo de comunicarle a la población que los eventos multitudinarios en la Plaza de la Constitución afectan la iglesia, razón por la cual las autoridades capitalinas deberían de realizar actividades “de otra manera” o bajarle el volumen a los sistemas de sonido. Consultado por el periódico El Universal, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descartó esta versión y aseguró que el recinto religioso no sufrió nuevos daños tras el evento “Estamos Unidos Mexicanos”.

Catedral Metropolitana de la Ciudad de México
Foto: Notimex-Pedro Sánchez

La histórica y emblemática construcción sufrió daños tras el sismo del martes 19 de septiembre. La Esperanza, una de las tres esculturas de Miguel Tolsá que que coronaba el ático de la Catedral Metropolitana, “se hizo polvo contra el atrio”, describió el cronista y escritor Héctor de Mauleón el pasado 11 de octubre. En una tarjeta firmada por el coordinador nacional de Monumentos Históricos y dirigida al antropólogo Diego Prieto, director del INAH, se informó que el edificio “sufrió daños diversos que pueden catalogarse como importantes y que pueden comprometer la estabilidad estructural del inmueble”.

De acuerdo con el documento, las torres del campanario presentaron las afectaciones más severas; en el atrio del templo se registraron hundimientos y grietas en el pavimento.

El documento indicaba que el templo requería de un proceso de “apuntalamiento urgente” y restringir el uso de los espacios externos e internos en las áreas del atrio y del coro. La coordinación de Monumentos Históricos recomendó a las autoridades, ante la magnitud y seriedad de los daños, reducir al mínimo las ceremonias religiosas, hacer lo posible para bajar el tránsito vehicular en la zona —sobretodo de vehículos de carga y alto tonelaje—, además de evitar “concentraciones masivas” en el Zócalo para evitar “efectos de vibración” sobre la catedral. Cinco días después de este aviso se celebró el concierto “Estamos Unidos Mexicanos”, al que asistieron aproximadamente 170 mil personas.

Tras las afectaciones provocadas por el concierto, la Arquidiócesis informó que los integrantes del Venerable Cabildo Metropolitano han tenido que cambiar el lugar donde rezaban las oraciones de las mañanas.