Ay, dios… 😂 Te presentamos ‘Şeytan’, la versión turca de ‘El exorcista’

Es y no es lo que te imaginas: una versión chistosa tipo Bollywood donde todos son muy exagerados y los efectos son malísimos. Sin embargo, hay mucho más detrás de este remake que pretendía dar miedo. 

Esta versión de El exorcista está basada en la misma historia y presenta a los mismos personajes principales salvo el papel del padre Karras: la cotidianidad de una familia de clase media y su fe se ve desafiada por la aparición de un demonio vulgar y grotesco dentro del cuerpo de una niña llamada Gul, no Regan, y es aquí donde comienzan las diferencias.

La película de William Friedkin de 1974 es una obra que a la fecha y a pesar de la evolución de los efectos especiales, continúa dando miedo por diversas razones. En cambio, Gul parece más una niña divertida, hinchada y jorobada que segrega sustancias que bien podrían servir como mezcla para levantar una casa.

¿Y qué hay de los diálogos? En algunas ocasiones parecen más una declaración de dos amantes desesperados por ganarse el amor de una bella doncella tipo Bécquer con: “Aquí está el tonto arrogante que me llamó demonio” en comparación con los clásicos “Shove it up your ass, you faggot!” o “Stick your cock up her ass…”.

Aunque, para ser justos, el idioma turco es tan incomprensible para nosotros que todos los personajes parecen traer un demonio dentro que quiere salir.

La otra cara de Şeytan son las circunstancias en las que fue grabada. El director Meytin Erkan lo hizo con lo que tenía y le sirviera como material. Finalmente, Friedkin contaba con todo el presupuesto del mundo que una industria como Hollywood puede ofrecer. Y así fue como esta película entró al Yeşilçam, la era dorada del cine de Turquía que hacía adaptaciones de películas gringas como Star Wars bajo el nombre de Dünyayı Kurtaran Adam. 

‘Dünyayı Kurtaran Adam’, ‘Star Wars’ para los cuates, con el gran actor y director turco Cüneyt Arkın.

Fue algo así como cuando México hacía película tras película durante los años 40 y 50 gracias a las cámaras que Estados Unidos cedió al país durante la Segunda Guerra Mundial. La diferencia aquí está en que a los turcos no les dieron cámaras, sino historias, muchas historias.

Turquía vivió lo mismo que experimentamos en el país cuando hubo una baja en la producción de películas en calidad y cantidad (que dieron paso a nuestras adoradas ficheras). 

Tal vez Şeytan no entre a la lista de los clásicos de terror imperdibles; sin embargo, es una pieza única que amerita un espacio, pues es la prueba infalible que con poco, se puede hacer mucho.

Aquí te dejamos la película completa, sin subtítulos y en su idioma original para que no le entiendas a nada pero disfrutes de una cinta que le dio vuelo a la hilacha en su país.

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