Pese a aceptar irregularidades, Tribunal Electoral de Coahuila avala triunfo de Riquelme

Mientras el líder nacional del PAN anda más entretenido peleando por su candidatura presidencial, en Coahuila poco a poco el PRI va limpiando el camino para que, pese a gastos excesivos de campaña y denuncias de irregularidades cometidas durante los comicios, Miguel Ángel Riquelme llegue a la gubernatura. Lo que significa que el PRI, a pesar de las administraciones de los hermanos Moreira, seguirá administrando la entidad.

Aunque la carta (ya no tan) fuerte para la anulación del resultado de la elección del pasado 4 de junio es el rebase del tope de gastos de campaña, en la detección de ciertas “irregularidades” durante las votaciones también había fuertes argumentos para invalidar el triunfo de Riquelme. Tanto así que la votación con la que se dio el aval de Tribunal Electoral del Poder Judicial de Coahuila quedo en dos a uno: según el magistrado presidente, Valeriano Valdés Cabello, sí fueron detectadas irregularidades, pero las pruebas con las que éstas fueron sustentadas no resultaron suficientes.

Así, se desecharon cerca de 40 impugnaciones basadas en “pequeños detalles”, como robo de urnas, modificación de dictámenes para que apareciera que el candidato del PRI tuvo más voto, mal manejo de paquetes electorales, irregularidades en nombramiento de representantes de casilla, así como fallas en el Conteo Rápido. En fin, todo estos se hizo a un lado, porque fueron “hechos aislados” o “no alteraron el resultado final de la elección”… pero cuál. Al menos para el magistrado Ramón Guridi, ante el “cúmulo de irregularidades”, se debería anular la elección. Pero bueno, para Valdés Cabello las pruebas no se miden por cantidad, “sino por calidad”.

Con el fallo del Tribunal Electoral de Coahuila, la validez de la elección ahora dependerá del dictamen final del Tribunal Federal Electoral… y, no es por desearles mal, pero todo indica que los coahuilenses se chutarán una administración priista más. Con el aval del Tribunal local y con eso de que el INE ya hizo bien sus cuentas y que resulta que el rebase de gastos de campaña del PRI fue de 1.6% y no de más de 10%, como se había calculado inicialmente… pues parece que ya estamos en mero trámite.