En Baja California Sur, niños son entrenados para actuar en caso de balaceras

Pues como ya las balaceras son como los días soleados… y contra el rigor del sol no hay nada que se pueda hacer, más que usar un bloqueador, en Baja California Sur, las autoridades han optado por capacitar a los niños para que sepan cómo actuar en caso de que les toque una ráfaga de balas.

Pero no sólo en trípticos o videos tipo Truy McClure. Al igual que en otras entidades del país, en BC Sur la cosa está que arde y la posibilidad de estar en un fuego cruzado es alta. Así que para darles un curso intensivo a los chamacos, se les pone a todo volumen el sonido de las metrallas, para que, cual perros de Pavlov, cuando vivan un evento de este tipo, respondan con rapidez con sólo escuchar el primer balazo y se echen pecho tierra. Duro, pero efectivo…

El entrenamiento policíaco se dio en la escuela primaria Rosendo Robles, de La Paz, Baja California Sur, entidad donde en sólo siete días han muerto 35 personas de manera violenta, incluyendo un bebé. De acuerdo con El País, esta cifra coloca a la última semana como una de las “más negras” que se han vivido  en el Estado… dato que forma parte de alarmantes números que van en incremento, rumbo a establecer un récord rojo: 91 asesinatos solo en lo que va del mes. Sin darnos cuenta, en los últimos meses, la entidad antes paradisiaca (con destinos como Cabo San Lucas, San José del Cabo y La Paz) se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos de México.

Al respecto, el gobernador de la entidad, el panista Carlos Mendoza Davis, ha evitado emitir un pronunciamiento. De igual forma, las autoridades no han dado números oficiales de detenidos por los hechos violentos ocurridos en los últimos días (meses). Sin embargo, los números que sí constan son los de los efectivos del Ejército que han arribado para intentar – sin mucho éxito – disminuir el número de muertes y ejecuciones: más de mil soldados y 200 gendarmes, además de una inversión de 46 millones de dólares públicos y privados, para aumentar la seguridad. Dinero que, lamentablemente, no ha visto rendimiento.