Demócratas diseñan legislación para evitar que Trump ataque Corea del Norte

Ya que cada vez es más latente el peligro de que, en una de esas, Trump tuitee de más y le declarare la guerra a Corea del Norte, los senadores demócratas en el Senado estadounidense andan cocinando un proyecto de ley con el que pretenden amarrarle las manitas al presidente, esto al prohibirle atacar a la nación comandada por Kim Jong-un, a menos de que cuente con la autorización del Congreso.

 De hecho, no es la primera vez que se hace un intento de este tipo. A principios de este año, se presentó un proyecto de ley que prohíbe al presidente ordenar un primer ataque nuclear contra un adversario extranjero… al menos no sin una declaratoria por parte del Congreso. “Como veterano de la guerra de Corea, me da vergüenza que nuestro comandante en jefe se comporte de manera imprudente y que ponga en peligro a nuestras tropas estacionadas en Corea del Sur, así como a nuestros aliados regionales”, señaló el demócrata encargado de lanzar la iniciativa en la Cámara de representantes, John Conyers.

 

Por su parte, en el Senado hace lo propio Ed Marley, quien justificó el proyecto señalando que las advertencia de “fuego y destrucción” que Trump ha hecho contra Corea del Norte no deben convertirse en realidad. “Mientras el presidente Trump tenga una cuenta de Twitter, debemos asegurarnos de que no pueda iniciar una guerra o lanzar un primer ataque nuclear sin la autorización explícita del Congreso”, señaló.

Los que apoyan esta iniciativa reconocen que no pasará si no cuenta con el respaldo de los republicanos. Sin embargo, para su aprobación se prevé argumentar que ésta se centra en el hecho de que no existe un poder o funcionario que tenga la facultad de detener al presidente de Estados Unidos, en caso de que éste – de forma unilateral – desee ejecutar un ataque de niveles nucleares. Es una autoridad ilimitada.

“Nahhhh, no creo que alguien en el Pentágono le haga caso a ese pin&/(e loco”, dirán los que desconfían de la lealtad constitucional de los funcionarios de la Armada. Pero, para tentarle el agua a los camotes, la senadora Dianne Feinstein, dijo que una vez le preguntó a un exjefe del Comando Estratégico de Estados Undos si llevaría a cabo una orden de lanzamiento armado, incluso si sabía que era una decisión catastróficamente mala. “Me miró directamente a los ojos y dijo: Sí”.