5 bandas que han grabado un álbum en mansiones tenebrosas 👻

Por: Emmanuel Gutiérrez

Llegó ese día en el que salen a relucir las historias más tenebrosas y escalofriantes, algunas incomprensibles, otras increíbles y otras que parecen ser sacadas de un libro de Stephen King.

A todos nos ha pasado algo terrorífico, que si en la casa del tío, que si en un viaje a un pueblito, en la casa del vecino, en la calle o hasta en la casa propia. El mundo del Rock & Roll no está exento y hay discos que nacieron con sucesos o circunstancias extrañas.

Ahora que se acerca el Día de Muertos recordamos algunas grabaciones que tuvieron detalles raros durante su creación.

Sabbath Bloody Sabbath (Black Sabbath, 1973)

Con Ozzy hundido en las drogas, al grupo se le ocurrió que debían grabar un disco en un lugar fuera de lo común. El Clearwell Castle en Inglaterra fue elegido por el tenebroso bosque que lo rodea. Además, las mazmorras y calabozos eran perfectos para los ensayos y el proceso creativo.

Cuando llegaron ahí, les advirtieron que había cosas raras que pasaban, pero ellos, jóvenes y porque YOLO no les tembló nada. A pesar de todo, el disco es una joya del Heavy Metal.

“Éramos yo y Geezer, y caminamos por el pasillo y vimos esta figura con capa viviendo hacia nosotros”, dijo en una entrevista el guitarrista Tony Iommi. “Caminó al interior de una habitación, y la seguimos para ver quién era, pero no había nadie allí”.

 

OK Computer (Radiohead, 1997)

Una mansión llamada St. Catherine’s Court de los Tudor del siglo 15 cerca de Bath sirvió como sede para la creación de uno de los mejores discos en la historia del rock., Fue un monasterio donde Enrique VIII mantuvo a su hija ilegítima y además tenía la fama de estar embrujada.

En ese entonces, la actriz Jane Seymour era la dueña y la rentaba para fiestas locas, rodajes de filmes y alguna que otra locura al mejor postor. A Thom Yorke le encantó el lugar y aparte de la renta, tenían que alimentar a un felino. Según el vocalista y Johnny Greenwood, en la casa sucedían cosas extrañas, una de ellas fue que los aparatos dejaban de funcionar o se apagan de repente. Cierto o no, un lugar raro sirvió para crear las extrañas atmósferas del OK Computer.

 

Broken y The Downward Spiral (Nine Inch Nails, 1992 y 1994)

Trent Reznor tiene ideas y locuras únicas, un día visitó el número 10050 de Cielo Drive, dirección donde Charles Manson asesinó a la hermosa Sharon Tate en 1969 y dijo ‘de aquí soy’. El lugar fue apodado ‘Le Pig’ por el vocalista, gracias a que uno de los asesinos escribió la palabra ‘Cerdo’ con sangre en la entrada.

Un lugar donde corrió la sangre y se ejecutaron rituales más que salvajes, un bello lugar donde se sentía cómodo Reznor para inspirarse y crear estas dos joyas. Por cierto, el lugar ya fue demolido.

 

Blood Sugar Sex Magic (Red Hot Chili Peppers, 1991)

La banda contrató al legendario y enigmático Rick Rubin, se mudaron a The Mansion en Laurel Canyon que supuestamente fue habitada por el escapista Harry Houdini (muchas versiones difieren de esto). Todos se quedaban a dormir excepto el baterista Chad Smith, quien se creyó el chisme de que el lugar con diez habitaciones estaba embrujado y aquí fue donde crearon este mítico material.

 

Exile On Main Street (The Rolling Stones, 1972)

Un día sin quehacer, Keith Richards compró una vieja mansión llamada Villa Nellcotte que estaba a punto de derrumbarse, estuvo abandonada varias décadas por su pasado oscuro. Cuenta la leyenda que su sótano había sido utilizado como sala de interrogatorios por la gestapo alemana, cuando invadieron Francia en la II Guerra Mundial. ¡Qué miedo!

Los Rolling hacían fiestas locochonas donde hubo de todo y acudieron personalidades como John Lennon, Gram Parsons o William Burroughs. Entre los ‘descansos’ de la vida loca que llevaban, se animaron a componer y pulir el que sería uno de sus mejores discos.