Por falta de pruebas, Padrés gana amparo contra formal prisión por delincuencia organizada

Para que no digan que no hay justicia en este país, el encargado del juzgado quinto de distrito en materia de amparo y juicios federales del Estado de México (dónde más), decidió otorgar un amparo al exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés. El recurso legal lo protege contra el auto de formal prisión que se le había dictado por el delito de delincuencia organizada y lavado de dinero. ¿Bajo qué justificación se le concedió? Bueno, de acuerdo con el juez, no se presentó el suficiente número de pruebas.

Habrá que saber qué fue lo que desestimó el juez de la acusación que involucraba a Padrés como parte de la red que logró blanquear 178 millones de pesos… pero, para que no hagan corajes y puedan echarle harto aguacate a su torta, hay que aclarar que lo anterior no significa que el buen Memín vaya a obtener su libertad (todavía), ya que el juez deberá dictar otro auto de formal prisión sobre el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, en la hipótesis de quien por sí adquiera y deposite numerario dentro del territorio nacional

No obstante, aunque el exmandatario tiene todavía que sortear otros siete cargos que tiene en su contra (defraudación fiscal, uno de ellos), el delito de delincuencia organizada es el único delito considerado como grave que pudo fincarle la Procuraduría General de la República, con el cual logró su encierro en el Reclusorio Oriente hasta que termine su proceso penal. ¿Entonces sí va pa’ fuera? Todavía no: la sentencia no ha quedado completamente firme y aún la Procuraduría tiene la facultad de impugnar ante un Tribunal Colegiado, señala El Universal.

Y en el PAN ya celebran. Aquí en tuit del diputado sonorense, Javier Dagnino:

Pero… ya que el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (con el cual se substituirá el de delincuencia organizada) no es considerado como delito grave, según el Código Penal Federal, la defensa del hombre que tiene una presa en su rancho, podría solicitar que su cliente tenga el beneficio de prisión domiciliaria o libertad bajo monitoreo. Esto, pese a que cuando se le encerró el año pasado, se le acusó del manejo de 8 millones de dólares (obtenidos ilícitamente), así como de haber otorgado contratos para adquisiciones ‘‘a modo’’ por un monto de 260 millones de pesos.

Bueno, mejor sí hagan coraje (y mucho).

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