Paradise Papers: más políticos, empresas y artistas vinculados a paraísos fiscales

Una filtración masiva de documentos deja ver las maniobras fiscales que los poderosos utilizan para evitar el pago de impuestos. Esta vez se trata de la revelación de cerca de 13 millones de archivos, con los cuales se evidencian los vínculos que políticos pertenecientes a las altas esferas de Estados Unidos, empresas internacionales e incluso artistas de la talla de Bono – de U2 – tienen con una red financiera offshore fincada en Bermudas y Singapur.

De acuerdo con los documentos filtrados en primera instancia al diario alemán Süddeutsche Zeitung y luego difundidos masivamente por el Consorcio de Periodistas de Investigación (ICIJ), además de evadir impuestos, más de una docena de personas cercanas al presidente Donald Trump se sirven de este sistema financiero para ocultar sus tratos con empresas rusas. Por ejemplo, Wilbur Ross, secretario de Comercio y amigo del republicano, ha recibido decenas de millones de dólares de la empresa Sibur, perteneciente al yerno de Vladimir Putin. O bien, también se reveló que una empresa cofundada por Jared Kushner – yerno y asesor de Trump – ha recibido fondos de inversionistas rusos. Esta información se da a conocer en el marco de las investigaciones que se llevan a cabo en Estados Unidos, sobre la cada vez más evidente injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.

En los millones de documentos que forman parte de esta nueva investigación bautizada como Paradise Papers se ha descubierto que políticos como Rex Tillerson, secretario de Estado norteamericano¸ Gary  Cohn, asesor económico en jefe de Trump y el nuevo embajador de EEUU en Rusia, John Huntsman, también están involucrados en este sistema offshore… lo cual no implica un delito, pero sí es una forma de profundizar la desigualdad en la distribución de la riqueza, señala la profesora del Copenhagen Business School, Brooke Harrington. “Hay un pequeño grupo de personas que no están sujetas a las leyes como el resto de nosotros, y eso tiene un propósito (…) [estas personas tienen] los beneficios de la sociedad sin estar sujetos a ninguna de sus limitaciones”.

Según reporta Proceso, los Paradise Papers han dejado al descubierto los registros corporativos de la firma de abogados offshore Appleby, así como del proveedor de servicios corporativos Estera. Dichos registros se formaron durante décadas y en ellos, además de políticos estadounidenses, constan clientes provenientes de Reino Unidos, China y Canadá, principalmente. Así, se pueden señalar que el principal recaudador para fondos electorales del actual primer ministro canadiense, Justin Trudeau, se benefició de paraísos fiscales para evitar que los fondos que en ellos deposita sean rastreados. Lo mismo que el presidente de Colombia y premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos y, en su momento, el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado, según indican los registros revelados.

Luego de la filtración de documentos, Appleby emitió un comunicado en el que señaló estar “convencida de que no hay evidencia de ningún delito”. Por su parte, el ICIJ apuntó que, efectivamente, dentro de lo descubierto en los Paradise Papers no hay evidencia de algo ilegal. Sin embargo, no dejó de subrayar que, por el hecho de que los paraísos fiscales ofrecen todo un sistema el ocultamiento de fondos, atrae tanto a los que mueven fondos lícitos, como a los que desean ocultar fondos ilícitos (narcotraficantes, blanqueadores de dinero y corruptos). Ademá de ser un instrumento para que billones de dólares no sean sujetos a impuestos. Con lo cual, de manera legal, se priva de fondos millonarios a tesorerías nacionales.

Por lo anterior, no deja de ser relevante que políticos vinculados a Trump muevan millones de dólares en redes offshore. Lo mismo que la reina Isabel II, quien ha invertido millones de dólares en compañías de servicios médicos y créditos de consumo. En los registros también constan nombres como el de Paul Allen, cofundador de Microsoft¸así como Paul Hewson (Bono de U2), quien poseía acciones en una compañía registrada en Malta, la cual a su vez realizó inversiones en Lituania. En esta red también aparece la cantante Madonna, quien habría movido acciones en una empresa de suministros médicos. De igual forma se involucra a firmas como Apple, Nike y Uber, Al respecto, los representantes de Allen y Madonna prefirieron no ofrecer declaraciones.