De 5 testigos que había contra exgobernador de Tamaulipas sólo uno está vivo

A las autoridades de Tamaulipas les urge llamar a Carlos Trejo o a alguien capaz de espantar a los  chamucos que seguro rondan en las instalaciones de la Procuraduría local, ya que definitivamente algo sobrenatural sucede en ese lugar… o de qué otra forma se explica tan extraña coincidencia: de cinco personas que acudieron a declarar en contra del exgobernador, Eugenio Hernández, ya sólo queda uno. No puede ser una casualidad, seguro se trata de una maldición o algo por el estilo.

El azar comenzó a mostrarse maliciosamente contra los susodichos desde 2014, cuando a uno de ellos – Ramiro Higuera – lo suicidaron… digo, se suicidó, seis meses después de delatar a Hernández. De acuerdo con Animal Político, quien se desempeñó como secretario del extesorero del Estado, Miguel González, se dio un tiro dentro del baño de la oficina de Secretaría de Finanzas, esto en el Palacio de Gobierno de Ciudad Victoria.

Dos años después, la maldición volvió a mostrarse, cuando el contador público Casimiro Mora Vázquez fue encontrado envuelto en una cobija. Pese a que era un personaje cercano a Eugenio Hernández, el gobierno local no emitió ningún comunicado, sin embargo, el portal Breitbart Texas informó que el hombre fue secuestrado y asesinado por sus captores. Dos meses después, el director de Recursos Humanos de la Secretaría de Finanzas, Edgardo López, también fue “levantado” y, aunque se montó todo un operativo para su rescate, finalmente fue encontrado muerto en un motel.

Por último, hace unos días se cumplió un año de la desaparición del cuarto testigo. Aurelio Parra Bustos, chófer y asistente de un presunto prestanombres de Tomás Yarrington, fue “levantado” el 2 de noviembre de 2016. Desde entonces se desconoce su paradero. ¿Y el quinto? Bueno, parece que quien (o lo que sea) responsable de tan “extrañamente coincidentes” hechos lamentables, le ha respetado las canas al único testigo que queda. Se trata de Feliciano Reyes Pérez, un activista de 82 años, quien desde hace 12 años denunció a Hernández y que, apenas el pasado 6 de octubre, pudo ver cómo el exgobernador fue aprehendido… resta saber si su declaración tiene el mismo efecto que habría tenido el que cinco personas hubieran corroborado lo declarado hace años. Entre los cuatro desaparecidos, señalaron a Hernández como responsable de peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Como sea, “haiga” o no “haiga” testigos en contra, la defensa del exgobernador acusa que la Procuraduría del Estado elaboró su caso con base en testigos falsos y falsificación de firmas. De acuerdo con Antonio Collado – uno de los abogados de Hernández – a su cliente nunca se le ha comprobado los delitos de que se le acusa y, sin embargo, se determinó dictarle auto de formal prisión. “Ahora vamos por un amparo federal y una denuncia penal contra el juez por delitos de administración de la justicia”, advirtió Collado, agregando que el exgobernador no será extraditado a Estados Unidos.

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