10 cosas que aprendimos del Corona Capital 2017

¿Resaca post-Corona Capital? No te preocupes que nosotros también la tenemos. Pero bueno, como todo en la vida, hubo cosas buenas, cosas malas y otras… difíciles de catalogar. Aquí te decimos lo bueno, lo que más valió la pena, lo que notamos mientras andábamos de un escenario a otro esperando bandas, y lo que jamás pensamos que verían nuestros ojos en un CC.

1. Mogwai y su alucinante acto ¡Queremos que regresen pronto!

Mogwai son más que alucinantes, un acto que debió ser un headliner. ¿Quién dijo que se necesitan letras para ser una banda que encabece un festival?

Esperamos que pronto regresen y nos llenen con sus atmósferas en un escenario más íntimo. Lo merecen los treintones que crecieron con ellos desde la década de los noventa.

2. PJ Harvey y Maja Ivarsson no son de este mundo

Aprendimos que Polly Jean Harvey no necesita la fama de las reinas pop, ella está cómoda con aquellos que aprecian su música y con el nicho que le guarda respeto desde hace más de 20 años. Ya no fueron 300 sino miles los que se deleitaron con su banda de enormes músicos, esperemos que no se tarde más de 10 años en retornar a tierras aztecas, porque queremos aplaudir cada movimiento sexy que haga en el escenario, sin importar que tenga casi 50 años.

Por otro lado están The Sounds, quienes merecían un escenario más grande que el Levi’s Tent. ¿La razón? Tanta energía merece mayor espacio y más, con la belleza imponente de la sueca Maja Ivarsson. ¡Ambas son una DIOSAS del rock!

3. La comida nunca faltó…

Con dos enormes zonas de comida, el monchis estuvo bien abastecido. La enorme variedad de alimentos que iban desde la hamburguesa, el hot dog, la crepa, hasta los tacos de canasta y los esquites, siempre estuvieron a la mano y con mayor agilidad a la hora de servir.

¡Aplausos al Corona Capital que nos evitó las clásicas filas de al menos media hora este año!

4. Más sanitarios = menos quejas

Colocar un mayor número de sanitarios y en lugares estratégicos, dio una mejor experiencia y menos quejas este año. Sí, había una zona especial en el área de caballeros que era casi de entrada por salida para evitar largas colas y enojos porque alguien se tardara media hora.

Las niñas también tuvieron más espacios, algunos hasta con gel antibacterial y papel, un plus para aquellas que no compraron toallitas las salvó en más de una ocasión.

5. ¡Guardias! Necesitamos más seguridad

Que a Chuchita la bolsearon, fíjate… es horrible ir a un festival a celebrar la música y estar pendiente, demasiado pendiente de las cosas que llevas. Sí, debemos cuidar el celular o la cámara, pero no al grado de dejar de disfrutar las presentaciones por estar revisando que todo esté en su lugar.

¿Cuál es la solución? Más elementos de seguridad presentes en todos los escenarios y los espacios libres. Si el festival es enorme y hay mucha gente, entonces la seguridad debe ser proporcional y todos seremos más felices.

6. ¿Cuáles chiquitas? Más bandas “pequeñas”, por favor

Esta edición del Corona Capital fue épica por el simple hecho de que no faltaron las sorpresas y las ovaciones. Nos referimos a que las bandas más pequeñas, esas que no son headliners, dieron presentaciones memorables. Ese es el caso de Spencer Ludwig, Sheppard, Shy Girls, Circa Waves, Wild Belle y más.

Igual fue algo mágico ver a tanta gente esperando bandas que con el tiempo han ido creciendo y ganándose más corazones como Grouplove, Alt-J, Mystery Jets y la mega sorpresa del año con Dua Lipa, que aunque no lleva mucho tiempo en la mira, logró reunir a muchísima gente.

9. Bandas de la vieja escuela que no son tan viejas después de todo…

Si hay algo que nos sorprendió este año, fue que los headliners como Foo Fighters y Green Day tuvieron una GRAN convocatoria. Sí, hubo uno que otro chavorruco ya con canas y chamarra de piel que asistió al Corona y quedó sorprendido de ver a tanta chaviza al mando, pero hubo muchos otros que incluso fueron hasta con su mamá para que les ayudara a ubicar los escenarios pues “es un festival muy grande”.

Puede que ésto último te haga reír un poco, pero lo más impresionante de todo esto, es que los organizadores logran fusionar no solo la generación millennial, sino a los predecesores y sucesores de ésta. ¡Aplausos para Corona Capital por esto!

6. Dinero, dinero, dinero

O sea, sí. Cuando decides dar el tarjetazo para ir al Corona, sabes que te vas a gastar una buena lana, pero no tanto. Desde los bicitaxis, los vendedores afuera del Foro, la comida dentro del festival, hasta la chela, todo es demasiado caro. Con decir que una sopita de fideos con camarones pequeños de plástico valía 50 pesos.

Sabemos que estas cosas funcionan así, pero a lo mejor, sólo si no es mucho pedir, los precios podrían ser un poquito más accesibles para que nadie se vea en la penosa necesidad de dar el “ojo de la cara” por una pequeñísima botella de agua. Aprende algo dinero.

8. Mejor audio, menos decepción

No fue uno, sino varios actos los que fueron interrumpidos o dejaron insatisfechos al público debido a lo mal que sonaban los instrumentos o la música en general. No sabemos si fue problema del montaje como tal o la ecualización de instrumentos previo a las presentaciones. Pero estamos seguros que cada uno de los shows, especialmente aquellos como The xx, Shy Girls y Phoenix, pudieron haber sonado mucho, mucho mejor.

10. Más amor a la música y menos vanidad

Puede que vayas a un festival de música para conocer a una banda, pero desde hace unos años, el Corona Capital se ha convertido en una forma de presunción para personas que únicamente van a tomarse una selfie o un video y lo suben a sus redes sociales sin siquiera saber a quién están escuchando. Este año no fue la excepción y, mientras algunos disfrutaban y bailaban al ritmo de una de sus bandas favoritas, hubo otros que simplemente estorbaban y no dejaban ver todo como Dios manda. Sí, sabemos que esto no lo podemos evitar, pero no estaría mal que hubiera un poco más de consciencia al respecto. 

Y bueno, a todo esto ¿a ti qué te pareció? ¿Hubo algo que nos faltara?