Los mexicanos a la altura en la “casa” de Tom Brady

Por Miguel Ángel Delucio | @miguel_delucio

La NFL en México es un espectáculo que siempre llama a los fans y a los que no son tanto. Se les puede llamar villamelones, seguidores de ocasión o como quieran pero el ambiente en el Estadio Azteca es simplemente de otro mundo.

Todos los presentes crearon una atmósfera de primer mundo. Con respeto, sin el famoso grito y además, con el sentimiento a flor de piel con los homenajes a los Héroes de México. Brigadistas, rescatistas, por supuesto Frida y por si fuera poco, figuras del deporte mexicano como Manuel Negrete y Ana Gabriela Guevara.

Fue grandioso, pero lo que se llevó la tarde y parte de la noche en la Ciudad de México fue Tom Brady. Simplemente mostró que no importa el escenario, no importa el rival y no importa el estadio donde se juegue, todos son como su casa.

En el papel se suponía que los Oakland Raiders eran los locales y sí, había muchísima afición de los Malosos. Empero, el mariscal de campo de los New England Patriots tenía otra idea.

Tom simplemente dominó y manejó como un maestro su ofensiva, como el futuro miembro del Salón de la Fama que es.

Foto: Getty Images

Primero, vio que el ruido era muchísimo así que ajustó he hizo jugadas sin reunión y con puras señales comandó a sus pupilos. Pases cortos para abrir el juego terrestre y juego terrestre para abrir los pases largos.

Ah, y aunque a eso nos tiene acostumbrado este señor es impresionante verlo en vivo. Además, otra cosa que fue increíble fue la manera que el Coloso de Santa Ursula se le entregó.

Y claro, con este dominio Tom Brady impuso oooootra marca en la NFL. Es el único jugador en toda la historia en lanzar para 300 yardas o más en tres países diferentes. Ya lo hico en Estados Unidos, en Inglaterra y ahora México. El QB es un “ciudadano del mundo”.

No había un alma con el jersey de los Pats que no coreara su apellido. No existía un solo momento de silencio para la ofensiva de los Raiders. Así, Brady convirtió el Azteca en su propio Foxoborough y para los Raiders, su calvario.