“Todos se equivocan, ¿no?”: Con todo y desafinación Mystery Jets la rompen en el CC17

Después de seis años, Mystery Jets están de regreso en México para una presentación en el escenario Doritos. A pesar de que la banda quería un poco de calor en México, resulta que no lo tuvieron del todo pues para las 5.00 de la tarde, el aire frío ya comenzaba a hacer que el público poco a poco comenzara a sacar sus chamarras o lo que trajeran para cubrirse.

Algunos fans, otros (como casi siempre) iban a ver “qué se encontraban” o “qué tal tocaba la banda”, y qué bueno pues todos se llevaron una sorpresa al escuchar los primeros acordes de “Telomere”, tema que se desprende de Curve on The Earth, disco que lanzaron en 2016. La foma de tocar la guitarra de William, la voz de Blaine y el bajo de Jack, hicieron que todos quedaran completamente sorprendidos y con ganas de más. Y así fue cuando comenzó a sonar “Serotonin”, una de las canciones más populares del disco que lleva su nombre y que lanzaron en 2010.

 

Después de esto fue cuando Blaine comenzó a dirigió unas palabras al público mostrando lo felices que les hacía el estar en México, ya que no solo tenía mucho tiempo, sino porque la audiencia es una de las que más les gusta. Así fue como comenzó a sonar más temas de Curve on The Earth como “Bubblegum” y “Bombay Blue”. En esta última, cabe decir que Jack se equivocó. “Lo siento, lo siento, la vez pasada me equivoqué en el acorde y juré que nunca más volvería a pasar y qué creen, ¡acaba de pasar! Lo siento, pero ¡hey!, todos se equivocan, ¿no? Estoy muy feliz de estar aquí. México es una fregonería (Mexico is the shit). Empecemos otra vez, ¿ok?”, dijo para volver a dar el pie para que Blaine comenzara con los primeros acordes. Con motivo de su visita a México, Mystery Jets nos visitaron y a partir de esto, les compartimos la improvisación que hicieron con “Bombay Blue” en la Sopicueva, que vale la pena que la vean, pues ahí fue mucho más acústico y como lo acabamos de decir, improvisado peeero, para su presentación en vivo lograron fusionar muy, muy bien la guitarra eléctrica, sus efectos, la guitarra acústica, el bajo y la batería. Esos riffs dejaron impactados a todos hasta el final incluso cuando el volumen de algunos instrumentos sonó un poco más fuerte de lo que debería.

Para cerrar, Blaine tomó el micrófono y dijo: “Oigan, no venimos desde 2011 así que con esta canción los transportaremos hasta ese año”, y ahí, lo que muchos esperaban, sonó “Young Love”. Más que volver al 2011, en realidad regresó a muchos a su adolescencia. Las manos levantadas, los gritos, el coro de cada una de las estrofas (especialmente en “One night of love nothing more, nothing less”), fue lo que se escuchó mientras algunos simplemente seguían ahí para ver, tomarse selfies o videos “intentando” cantar la rola y pues bueno, llamar la atención. Ya sea por una cosa u otra, la banda británica terminó su show de 50 minutos (un poco menos debido al retraso) con “Two Doors Down”, la cual sí, fue coreada de principio a fin pero con todo y ello, sentimos que faltó para cerrar “Greatest Hits”.

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