Muere en accidente el testigo que acusó a Flavino Ríos de ayudar en la fuga de Duarte

Así como ocurrió en Tamaulipas, donde cuatro de los cinco testigos que en contra tenía el exgobernador Eugenio Hernández murieron (bueno, uno nomás desapareció… desde hace un año), así ahora en Veracruz: el hombre que aseguró que el gobierno encabezado en ese entonces por Flavino Ríos le echó la mano a Javidú para fugarse, falleció trágicamente producto de un accidente de carretera… y todavía hay gente que no cree en lo paranormal. ¿Cómo explican tanta coincidencia? Esos exgobernadores priistas tienen pacto con el diablo.

De acuerdo con Sin Embargo, el pasado 17 de noviembre Ricardo Casanova Morales, un exfuncionario de Aeronáutica Civil en el gobierno de Javier Duarte, iba en su motocicleta por la carretera Veracruz-Xalapa, a la altura de Cardel. Eran aproximadamente las seis de la mañana, cuando el sujeto viajaba rumbo a playa Chachalacas para colocar un stand y ocurrió la desgracia. El hecho podría haber pasado desapercibido (accidentes carreteros pasan todos los días), no obstante, alguien identificó a Casanova Morales como el hombre que declaró en contra del exgobernador sustituto de Veracruz, Flavino Ríos, acusándolo de haber facilitado un helicóptero del Estado para la fuga de Javier Duarte.

Casanova era el principal testigo en contra de Ríos, quien se encuentra en prisión domiciliaria desde abril pasado, acusado de tráfico de influencias y abuso de autoridad, esto debido a que encubrió parte de las transas de Javidú y – precisamente – lo ayudó a escapar de las autoridades. En las próximas fechas se tenía planeado que ratificara su acusación en el juicio oral que enfrentará Flavino Ríos, para escuchar su posición e interrogarlo… obviamente esto ya no será posible.

Aunque en el portal Sin Embargo señalan que Ríos rechazó haber ayudado a Duarte en su fuga, alegando que fue el exgobernador quien solicitó el helicóptero directamente al aeropuerto, en Animal Político rescatan parte de la entrevista que ofreció en noviembre de 2016, en la que aceptó haber facilitado la nave… pero porque no sabía que el exmandatario tenía una orden de aprehensión en contra: “Él (Javier Duarte) pidió un helicóptero que lo trasladó a Coatzacoalcos, lo pidió directamente al aeropuerto. Pedí a la gente del aeropuerto que le dieran las atenciones de un gobernador porque yo no sabía que existía una orden de aprehensión”, dijo Ríos.

En fin, por güey (o por hacerse, mejor dicho) Ríos fue vinculado a proceso, ya que el juez que lleva su caso consideró que sí existían elementos para enjuiciarlo por el encubrimiento que permitió la fuga de Javidú. De acuerdo con las investigacionesCasanova fue el funcionario que recibió la llamada de Ríos. Fue a él a quien le ordenó dar “las facilidades” (o sea, el helicoptero) para que Duarte pudiera escapar. Con tal elemento acusatorio, el juez no tuvo problema en mandar al exgobernador sustituto al penal de pacho Viejo, pero como le dolió su corazoncito, fue trasladado a un hospital de Xalapa… ahí se determinó que, por razones de salud, debería quedarse en casita, donde hasta la fecha se encuentra.