Auditorio de Tecámac, Edomex, costó más de 170 mdp… se ilumina con “diablitos”

¿Querían austeridad, no? Pues qué más austero que el gobierno no pague sus cuentas y haga que los vecinos del Auditorio Metropolitano de Tecámac, Estado de México, carguen con el gasto de la luz de la superconstrucción ésa que, por cierto, por ahora permanece cerrada… cuando apenas había sido inaugurada por el mismísimo Enrique Peña Nieto en marzo pasado. No es broma: el auditorio se ilumina con “diablitos”.

La razón por la que la edificación que tuvo un costo superior a los 170 millones de pesos tenga que robarse la luz es simple: no cuenta con representación jurídica y, por ello, existe un vacío legal que le impide tramitar cualquier tipo de permiso de operación estatal y municipal… además de que no puede obtener contrato de energía eléctrica, internet, telefonía… bueno, ni siquiera de agua. Pero, en lugar de arreglar los papeles para tener los servicios necesarios para ofrecer los eventos musicales y de entretenimiento para el que fue construido el auditorio, las autoridades se fueron por la fácil y se “colgaron” de diferentes postes de energía, según confirmaron trabajadores para Reforma.

Lo anterior fue corroborado por los reporteros del diario capitalino, quienes señalan que pueden verse cables conectados a un poste de luz que dan a una estación de vigilancia del Auditorio. Además, quien ponga atención en el cableado irregular, notará que – en otra parte del inmueble – éste llega a una instalación que no cuenta con el medidor correspondiente. Además, en entrevista, varios vecinos del lugar apuntaron que los cables que bajan de los postes de luz se encargan de alimentar las lámparas que fueron colocadas en el patio del Auditorio… claro, para guardar un poco las apariencias, esto se hace por medio de una subestación.

Más por obra divina que por su sólida construcción, el auditorio pudo ser escenario de finos espectáculos, como los presentados por La Trakalosa, Los Huracanes del Norte, Los Tigres del Norte, Cañaveral, Amanda Miguel, Grupo Pesado, El Recodo… además del lanzamiento de programas sociales reparto de ayudas y demás eventos promovidos por el gobierno del Estado de México (PRI, por supuesto). Sin embargo, con la salida de Eruviel Ávila, el inmueble se entregó a la empresa Construcción Valle de Toluca al Gobierno estatal, encabezado por Alfredo del Mazo… y justo cuando querían sacarle el mismo jugo que su antecesor, se dieron cuenta que el edificio tenía varias irregularidades: no tiene instalación eléctrica, de agua, red de datos, de video y voz… pero no está clausurado, como decían. En fin, nada que no pueda resolverse antes de febrero… listo para eventos con miras a la elección presidencial.