Mito vs realidad: ¿Comemos arañas mientras dormimos?

Imaginen el siguiente escenario: se despiertan durante la madrugada debido a que sentían una sensación molesta en su boca, sólo para descubrir que no se trata de la carne de tacos que se quedó atorada entre sus dientes. Después de escupir al invasor, encienden la luz y se dan cuenta de que se trata de un arácnido que había decidido investigar un terreno no antes explorado.

¿Sintieron escalofríos de sólo pensar que posiblemente se han comido una araña mientras duermen? Bueno, entonces ahora forman parte de ese pequeño porcentaje de personas que piensa que tal cosa ocurre entre tres y ocho veces al año.

Lo cierto es que la idea es bastante desagradable, pero antes de que traten de poner una red en su cabeza para evitar que les suceda, es prudente preguntarse: ¿Qué opina la ciencia?

En el pasado, la ansiedad causada por la posibilidad de ingerir una que otra arañita durante el sueño dio vida a todo un mito urbano. Sin embargo, un artículo de Scientific American asegura que eso no ocurre en absoluto… a menos que tengan algún gusto personal por estos amigos de ocho patas.

Tomando en cuenta la información en el texto, los arácnidos tienden a sentir un miedo instintivo por la boca humana. A pesar de que estas criaturas normalmente exploran sitios oscuros en donde puedan encontrar a sus presas, son perfectamente capaces de reconocer nuestras fauces y determinar que no se trata de una cueva acogedora para pasar el rato.

¿Cómo son capaces de encontrar una diferencia? La respuesta radica en los ruidos y vibraciones que emitimos al dormir. Gracias a nuestra respiración, las arañas son capaces de no confundirnos con el resto del entorno en donde se encuentran. Si no diéramos señales de vida, entonces es probable que sí termináramos echando un taquito no deseado.

Ahora que conocen esta valiosa información, es probable que puedan dormir tranquilos. De ahora en adelante sólo tienen que preocuparse por las chinches, garrapatas y todos esos monstruitos chupa sangre que aparecen durante la noche.