Marichuy en la UNAM: “Nuestra lucha no es por el poder, buscamos algo más grande”

Con menos del 10% de las firmas requeridas para lograr la candidatura presidencial independiente, la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG), María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, parece no estar apurada en el asunto. Tampoco le preocupa si Meade ya fue destapado o si la app del INE jala o no. “Nuestra lucha no es por el poder o por votos electorales, buscamos algo más grande”, aseguró ante universitarios que la recibieron en CU.

Son muy pocos los políticos que pueden pisar la UNAM y salir bien librados. Quizás la buena recepción de Marichuy se debe al discurso que trae, alejado de la agenda del resto de los aspirantes a Los Pinos. A su arribo a la máxima casa de estudios, la indígena jalisciense, activista y practicante de medicina prehispánica, se reunió con los padres de universitarios que han sido hallados muertos en las instalaciones universitarias, colocando especial atención al caso de Lesvy Berlín Ramírez Osorio, cuya muerte – contrario a lo que inicialmente señalaron las autoridades – ha sido acusada como feminicidio. “Sentimos ese dolor también, también es nuestro dolor y eso es lo que más nos anima y animó a tomar esta decisión: el que nadie escuche, que nadie vea, que nadie haga nada es lo que hace que tomemos más fuerza”.

En su mensaje a los universitarios, Marichuy pidió continuar la lucha por la educación gratuita, y que ésta sea utilizada no como meta para satisfacer ambiciones impuestas por el capitalismo, sino como raíz para el cambio que requiere el país. “Necesitamos que la educación sea crítica y científica. Que deje de existir el adiestramiento para construir a los operadores del despojo, a los justificadores del desastre social. Que deje ser educación el semillero de la enajenación, que deje de ser parte de la vorágine que hacen funcionar al sistema capitalista (…) Debemos lograr que la transmisión del conocimiento esté vinculada y al servicio de los abajo y que no sea un arma de los poderosos”.

Precedida por músicos como Rubén Albarrán de Café Tacuba, con la presencia de colectivos estudiantiles y la realización de actividades alternas, la visita de Marichuy a CU evocó lo hecho en procesos electorales por Cuauhtémoc Cárdenas, el Sub Comandante Marcos y hasta el propio Andrés Manuel López Obrador. Incluso quien fuera candidato presidencial del PRD en la contienda de 1988, ofreció su respaldo a la mujer que representa a más de 800 miembros de comunidades indígenas de varias regiones del país. “No más un México, sin nosotros”, dijo al concluir su pequeño discurso.

Claro que el evento sirvió para intentar recolectar las firmas requeridas para obtener la candidatura presidencial por la vía independiente, pero incluso las personas que acudieron a aportar su rúbrica sabe que conseguir las más de 860 mil que pide el INE luce difícil. Sin embargo, para ellas y la propia Marichuy, eso no es lo importante, sino dar voz a las clases desfavorecidas, a las minorías injustamente relegadas, que aquellos que se niegan a verlos sepan que ahí están. “Estremezcamos a esta nación, descolonicemos el pensamiento capitalista y patriarcal. Evidenciemos que otra forma de gobernarnos es posible. Entre las ruinas nacen esperanzas y mundos nuevos”, pidió en su discurso.