‘De Pipa y Guante’, el stand up que debería repetirse mil veces al año

¿Quién lo iba a decir? Un show de comedia en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, uno de los recintos más bonitos y culturales de la ciudad. A esos niveles ha llegado la nueva comedia en el país bajo un formato muy agringado que ha sabido encantar al público mexicano, ese público que se ríe y se burla de todo, hasta de las tragedias. Y de eso se tratan  los famosos stand ups: de burlarse de la vida propia que, al final, es la misma vida de todos los demás.

Así es como anoche, por primera vez, cuatro tipos comunes y corrientes se subieron al gran escenario del Teatro para conversar con el público sobre temas necesarios, más no siempre importantes. Nadie iba formal, ni siquiera ellos. Nada de trajes, ni guantes, mucho menos pipas…

Fran Hevia, Roberto Flores, Alex Fernández y Alan Saldaña, protagonistas de De Pipa y Guante se mostraron capaces de entablar cuatro conversaciones distintas con una sola y complicada audiencia a través de temas variados que iban desde las relaciones de pareja (esto es casi un mantra para cualquier tipo de comedia), la menstruación, religión, las caricaturas japonesas, la educación, semen, obesidad, sexo, Dios, política, sociedad y todo con el firme propósito de reírse a conciencia y de uno mismo.

Cada uno, por separado, tenía 20 cortos minutos para llevar sus conversaciones al ritmo y con la rutina que cada uno había preparado. En ningún momento la gente estuvo obligada a reírse porque simplemente no hubo necesidad de llevar al extremo las groserías, el doble sentido o lo vulgar. Creemos que eso los hace buenos comediantes y por eso llegaron hasta ese escenario.

Al final de De Pipa y Guante, cuando la gente comenzó a aplaudir satisfecha, la mayoría salió segura de algo, como dijo Alan Saldaña para cerrar la noche: “decir pendejadas tiene su chiste”.