Retiran orden internacional y europea de aprehensión contra Puigdemont

Pese a lo decidido por el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, el exlíder de la Generalitat todavía tendrá que ver el proceso electoral de Cataluña de lejitos. Así es: aunque se ha retirado las órdenes europeas e internacionales de aprehensión en contra de Carles Puigdemont y cuatro exconsejeros catalanes, en España siguen vigentes los mandatos de detención.

De acuerdo con El País, las autoridades en Bélgica –donde Puigdemont y compañía huyeron luego de su fallido intento independentista– ya fueron informadas de dejar sin efecto la colaboración solicitada por España. Recordemos que los líderes del movimiento separatista de Cataluña fueron acusados de rebelión, luego de que de forma unilateral decretaran la independencia de la comunidad autónoma española.

Con la resolución del juez Llarena, Carles Puigdemont podrá salir de Bélgica sin temor a ser detenido… claro, siempre y cuando no se le ocurra pisar territorio español. Sin embargo, esto en nada disminuye las posibilidades de que el ahora candidato de Junts per Catalunya gane en las elecciones presidenciales de la Generalitat. Según las últimas encuestas, Puigdemont encabeza las preferencias con 28.1%… más de 10 puntos de diferencia de sus seguidores más cercanos: Miquel Iceta (15.8%) y Orior Junqueras (15.6%).

“Somos el gobierno legitimo”: Puigdemont quiere participar en elecciones en Cataluña

El exlíder de la Generalitat y sus cuatro exconsejeros llegaron a Bruselas, Bélgica, mientras el gobierno español actuaba en contra de todos los miembros del gobierno catalán, el cual fue cesado el pasado 27 de octubre, tras apoyar el movimiento independentista. De acuerdo con el juez Llarena, las órdenes en contra de los separatistas en España no pueden desecharse (aún), porque el delito de rebelión es colectivo; por ello, no puede dividirse y se requiere una única contestación para evitar que las respuestas sean contradictorias.

No es que la justicia española se esté echando para atrás en su intención de procesar a Puigdemont, sino que, para no afectar el proceso penal que se está realizando en España, se optó por dejar sin efecto los ordenamientos europeos e internacionales, ya que se corría el riesgo de que las autoridades belgas se negaran a ejecutar la captura de los catalanes por el delito de rebelión, el cual no tiene equivalente en el código penal belga. Debido a esto, sólo podrían haber sido detenidos por delitos “menores”, como malversación y desobediencia. Lo que España quiere es actuar contra Puigdemont por el cargo más grave: rebelión.