Se duplica número de menores que fuman mota en México, llegan a probarla desde los 10 años

Mientras que hace algunos años los chamacos traían los ojos rojos de tanto llorar porque se moría Corazón Alegre, ahora los traen igual o más irritados, pero por andar risa y risa y tose y tose… al menos eso es lo que señala la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) en donde se anota que de 2011 a la fecha se ha duplicado el número de menores de edad que se han dado su buen toque de monchis: hace seis años era sólo 2.4% de la población entre 12 y 17 años y ahora es un alarmante (pero risueño) 5.3%.

De hecho, según el estudio realizado entre 2016 y 2017, en casi todos los rubros que se les ocurra  el consumo de marihuana tuvo un alza, colocando a la que da hambre como la droga ilegal más consumida en nuestro país, superando por cinco veces a la cocaína y los solventes inhalables. “Bueno, al menos consumen naturalito”, dirán los que le quieren ver el lado amable al asunto, sin embargo, un dato que enciende (el churro) las alarmas en las autoridades es el hecho de que la edad en que la chaviza le da sus primeros besitos a Mary Jean descendió: “ha habido una reducción en la edad de inicio, estamos viendo la marihuana a partir de los 10 y 11 años de edad”, destacó Manuel Mondragón y Kalb, comisionado nacional contra las adicciones y férreo opositor a la legalización de la mota.

Según la Endocat, más de 7 millones de mexicanos de entre 18 y 65 años (8.6% de esa población) aceptaron que al menos una vez en su vida le han jalado las patas al diablo. Y aunque se reporta que el consumo de drogas es mayor entre hombre que entre mujeres, el número de finas damas que exclamaron “¡ya mata la bacha!” por primera vez en último año es significativo: más de 400 mil, una cifra que triplica a la registrada en 2011.

Pero bueno, pese a todo, el tabaco normal sigue siendo el rey de las adicciones, al reportarse que  uno de cada cinco adultos fuma, lo cual se traduce en más de 14 millones de chimeneas ambulantes. Nada mal para la industria tabacalera, ya que se estima que el fumador nacional se gasta – mínimo – 287 pesitos al mes en cajetillas. El alcohol tampoco se queda atrás en ganancias, ya que aunque el número de paisanos que sufre de alcoholismo es menor al de adictos al tabaco, cuando de chupar se trata, le entran con ganas: 28% de los mexicanos dice que, en el último año, al menos una vez se puso una buena… de ésas de nevero.

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