Taylor Swift, ¿estrella pop o líder del satanismo ochenetero?

Sólo porque es muy ridículo y además es el cumpleaños de Taylor Swift, queremos recordar aquella vez en que la gente se volvió un poco loca al decir que ella, la adorada chica country, en realidad era líder de una secta satánica ochentera… tal cual.

No es una novedad pero no deja de ser interesante cómo se construyó esta teoría de conspiración alrededor de Swift, quien ahora, ha sido nombrada como la imagen y el ejemplo a seguir, casi casi, de los grupos extremistas raciales de Estados Unidos.

Pues bien, todo empezó en 2013 cuando un ocioso de primera encontró a la atractiva y sensual Zeena LaVey Schreck en internet. ¿Quién es ella? Pues bien, es hija de Anton LeVay, fundador de la Iglesia de Satán. Ella era una sacerdotisa suprema de esta secta en los años ochenta… pero eso no es lo importante, sino el increíble parecido entre Swift y Schreck.

No hay manera de negarlo. Las dos guardan un parecido físico (aclaramos) impresionante pero la teoría que giró en torno a esto se fue muy lejos. Se supone, según los conspiranoicos, que Taylor Swift no es Taylor Swift, sino Zeena Schreck con un firme propósito: su música y todo lo que hiciera tenía la finalidad de hacer que Satán y su reino llegaran a la Tierra y blah, blah, blah.  

Zeena fue sacerdotisa de esta Iglesia durante muchos años e, incluso, se convirtió en una especie de celebridad en la televisión de Estados Unidos al defender en numerosos programas la percepción del satanismo, así como las acusaciones en contra de la secta por ser responsable de algunos asesinatos o maltratos en algunas comunidades.

Ahora, ¿qué tan probable podría ser? Nada de nada. Siempre hablaron de una supuesta reencarnación de Zeena en el cuerpo de Swift; sin embargo, lo que pocos saben es que Schreck no está muerta y es una reconocida artista multimedia que ha dejado un poco de lado su liderazgo en el satanismo para convertirse en una figura de culto.

¡Felices 28 años, Taylor o Zeena!

 

 

Comentarios