Estas son las 15 películas que marcaron el 2017

2017 fue un año complejo para el mundo del cine. Para que nos entiendan, llovieron montones de propuestas que centraban en un mismo tema o que repetían la fórmula exitosa de siempre. Por ejemplo, la ciencia ficción o el mundo de los superhéroes.

Sin embargo, como la vida es muy dulce y el cine es todo un universo, hubo muchas películas que se convirtieron en las mejores de este año por diversas razones que van desde las tramas, el elenco, la producción, los directores y todo lo que participa dentro de una obra fílmica. A continuación te las enlistamos:

Blade Runner 2049 de Denis Villeneuve

Sí, este esperado y enorme filme fue un rotundo fracaso en la taquilla, pero eso no significa que la cinta es mala o que no vale la pena verla, sino todo lo contrario. Blade Runner 2049 no le hace tanta justicia al clásico de culto de 1982; sin embargo, es toda una experiencia visual que no le pide nada a otras cintas de ciencia ficción que aluden a la cultura de cyberpunk.

Baby Driver de Edgar Wright

Con esta película sólo hay de dos, o la amas completamente o la odias. Y nosotros nos vamos con la primera por una simple y sencilla razón: tiene uno de los mejores soundtracks del año. Además, y ya metiéndonos en temas más e cinéfilos, es una cinta “cumplidora” que utiliza una vieja fórmula, la de los autos, pero dándole un giro totalmente nuevo y encantador.

Star Wars: The Last Jedi de Rian Johnson

Decir que es una de las mejores películas de Star Wars no es en vano. Actuaciones, efectos y la historia como tal, son el resultado de una visión fresca mezclada con lo fan que Rian Johnson es de una de la saga de sci fi más famosa para lograr mezclar varias partes de historia y personajes de las siete entregas anteriores. The Last Jedi termina con el pasado e inicia una nueva historia, un nuevo presente que a juzgar por lo que vimos, suena bastante prometedor.

Dunkirk de Christopher Nolan

Películas de guerra sobran, pero ninguna tan real, sensible y profunda como Dunkirk. Obsesionado con la mera idea del tiempo y su forma de ser percibido, Nolan presenta una maravillosa representación de cómo mostrar lo intangible en tres diversos momentos y espacios: tierra, mar y cielo.

Get Out de Jordan Peele

¿Quién dijo que que el racismo no se puede ver bajo una lente moderna, cruda y “chistosa”? De eso se trata esa obra de Peele, de abordar un tema completamente real bajo los parámetros del horror que, por su maestría, podrían llegar a considerarse elementos de un documental que retrata la vida de los afroamericanos en Estados Unidos. Esclavismo, explotación, injusticia y todo lo que tienes y debes saber forma parte de esta obra crítica y social.

mother! de Darren Aronofsky

Que lanze la primera piedra el que le entendió a mother!… ¿nadie? Esta película es complicada en su trama, pero en realidad, es una belleza que está muy bien hecha. Aronofsky nos había sorprendido una vez con Black Swan y lo volvió a hacer con esta entrega que tiene un discurso mucho más profundo y oscuros que lo vincula con la el calentamiento global, el consumismo e, incluso, la religión.

Logan de James Mangold

En 2000, Hugh Jackman se convirtió en Wolverine. Y ahora, 17 años después, continúa haciéndolo y cada vez mejor, o al menos eso es lo que nos dejó Logan. A pesar de ser un filme basado en un cómic, logra darle a este clásico personaje un toque de realidad que pocas veces se ha visto en las sagas de superhéroes que hoy están en su pleno apogeo. Está de más decir que Jackman es una maravilla en esta (ya perdimos la cuenta) entrega que deja de lado todo lo que conocemos.

Alien: Covenant de Ridley Scott

Este filme resuelve una pregunta y deja dos más. Es como un laberinto de suspenso y miedo que desde 1979 se ha convertido en todo un clásico que sentó las bases del terror espacial, por decirlo de alguna manera. Alien: Covenant, si bien no logra igualar en calidad y originalidad de Alien en su momentos, si puede darnos muchos temas con los cuales conversar que se alejan de la ciencia y se acercan más al humanismo.

Call Me By Your Name de Luca Guadagnino

Call Me By Your Name es una de esas películas orgánicas, es decir, que funcionan ahorita y funcionarán siempre por el simple hecho de retratar uno de los temas más básicos y humanos: el amor con todas sus posibilidades y formas. Esta cinta, con la representación del amor entre dos hombres, se ha convertido, entre las críticas más serias, en el mejor filme de Guadagnino y uno de las películas más hermosas que se han hecho.

Kingsman: The Golden Circle de Matthew Vaughn

Desde que salió la primera película, nos dimos cuenta que el objetivo principal de esta historia era celebrar la exageración, quizá, porque eso es lo que necesitamos en un momento en que todo está fuera de su límite. Kingsman: The Golden Circle, con Colin Firth en su protagónico y una que otras estrella de Hollywood como Channing Tatum, no es una de esas cintas memorables que pasarán a la historia por algo en específico, pero sí se convertirán en un clásico de la comedia y acción en un año en el que necesitábamos burlarnos de otra cosa que no fuera la realidad.

Coco de Lee Unkrich

La película número 19 de Pixar es una celebración animada de la cultura mexicana basada en gran parte al respeto y la admiración a la muerte, pero más que eso, es sobre una de las formas de amor que más se tienen arraigadas en México: la familia. Con varias referencias a los personajes más populares de la música, arte e historia de nuestro país -entre ellos Pedro Infante, Blue Damon y Frida Kahlo-, Coco es una producción bien lograda, con una animación que va más allá de lo simple, y que además cuenta con las voces del talento mexicano, entre ellas el mismísimo Gael García y Marco Antonio Solís. 

Okja de Bong Joon-ho

Okja relata la historia de una adolescente, Mija, que vive con su abuelo y su mejor amiga-mascota, Okja, una cerda de seis toneladas genéticamente modificada, en una montaña de Corea del Sur. La corporación que creó a Okja planea usarla como publicidad que los haga ver como una organización ecológica pero en realidad es para vender carne que es producida industrialmente y es por esto que la secuestran, por lo que Mija emprende el camino a Nueva York hasta regresar con su mejor amiga.

Wonder Woman de Patty Jenkins

Wonder Woman fue un éxito en más de un sentido. A DC le urgía una película que no sólo les dejara dinero, sino que la crítica respetara, tuviera contentos a los fans y que pudiera servir para de verdad arrancar con su universo cinematográfico, después de que ni Man of Steel, ni Batman v. Superman ni Suicide Squad pudieran hacerlo apropiadamente. Gal Gadot y Wonder Woman palomearon todas las casillas: debutó con 100.5 millones de dólares en Estados Unidos y 122.5 millones de dólares en el resto de los países en los que debutó, incluidos 153 millones de pesos en México.

IT de Andy Muschietti

¿De cuándo a acá una película de terror entra en una lista de las películas más sonadas del año? Esto, si tomamos en cuenta que pa’ ser sinceros, 8 de cada 10 películas de terror son meramente domingueras y muy rara vez la crítica especializada les hace ojitos. En esta ocasión no, no con IT. Esta película rompió fronteras y también la taquilla, porque actualmente ya se coronó como la película de terror que más dinero ha generado. La actuación tanto del Club de los Perdedores como de Bill Skarsgård es simplemente sublime.

Spider-Man: Homecoming de Jon Watts

Aquí todo ha sido específicamente pensado en el arte del marketing y cómo extender el negocio más allá de la taquilla y eso lo logra Spider-Man: Regreso a casa con creces. Así que no es de extrañar que el personaje ahora forme parte integral (por fin) del Marvel Cinematic Universe. Hay tanto que agradecer de esta versión del Hombre Araña. Empezando por que en realidad es una película sobre Peter Parker, un adolescente de verdad, con problemas de un adolescente de verdad (salvo por tener a un amigo ultratrillonario como Tony Stark).

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