Le debemos las gracias a N.E.R.D por regresar con NO_ONE EVER REALLY DIES

Si tuviéramos que elegir una palabra para describir el tan esperado regreso de N.E.R.D, nos vamos por esta: incongruente. Y no en un sentido negativo de la palabra, sino todo lo contrario. Desde que esta banda empezó a principios de milenio, descubrimos una nueva fórmula que no se apegaba a nada y agarraba un poquito de todos lados como funk, soul, R&B, hip-hop, pop y un poco de rock. 

Si tenemos muy claro esto y que además la unión de Pharrell Williams, Chad Hugo y Shay Haley es inigualable, podemos comenzar a considerar que su regreso con NO_ONE EVER REALLY DIES es mágico.

Para empezar, y mucho antes de que saliera todo el disco, llegaron a nosotros los sencillos (los primeros desde 2010) “Lemon” “1000” y “Don’t Don’t Do It” como prueba de que la irreverencia y el sinsentido de su música estaba ahí a pesar de que tenemos un álbum que de 11 canciones, siete son colaboraciones con otros artistas que van desde Rihanna, Future, Kendrick Lamar, Franck Ocean hasta M.I.A., Gucci Mane y Ed Sheeran (el rey de la colaboración).

Sin embargo, lo que se nota es que dentro de N.E.R.D, dentro de NO_ONE EVER REALLY DIES, hay dos partes distintas: el de la banda y el de Williams. Pero volvemos a lo mismo, no tiene nada de malo. Pharrell se ha hecho un nombre grande en la industria al producir, componer y participar con muchísimas bandas, y en cada una de ellas se nota su presencia. Lo mismo sucede con N.E.R.D y este material, hay algo de él que se nota en el disco, pero al final, nos gusta (cof cof, nos referimos a “Deep Down Body Thrust”). 

Canciones como Rollinem 7’s”, “Secret Life of Tigers”, “ESP” y “Kites”, por mencionar algunas (o en realidad para no poner el tracklist completo), son la prueba de que la banda está de regreso y lo hicieron recopilando esas pequeñas piezas junto con lo mejor de la música durante siete largos y duros años.