Lealtad y prudencia garantizada: Lozano se une a precampaña de Meade, será vocero

A los priistas les vale el rudo historial de argüendes que ha armado Javier Lozano en redes sociales y, aunque es como darle pólvora a un niño (o cohetes a Jürgen Damm),  ha decidido nombrarlo vicecoordinador de Mensaje de la precampaña de José Antonio Meade, es decir, uno de sus voceros oficiales. No se rían, esto garantiza momentos épicos durante el proceso electoral.

Apenas ayer el senador Lozano dio a conocer que abandonaba al PAN, quesque porque -de la mano del “dictador” Ricardo Anaya- ya había adoptado prácticas que antes criticaban a otros partidos. Cosillas, como la imposición de candidatos, exclusión de grupos y abuso de recursos… cosas que seguramente no hacen en el PRI.

Luego de dar a conocer su renuncia al blanquiazul, el legislador comentó que su voto iría para Meade, ya que no importando que le caiga “gordo” el PRI, considera que el exmiembro del gabinete de Calderón es “el mejor administrador que tenemos” y no sólo eso. En entrevista con Carlos Loret, no perdió oportunidad de  resaltar las cualidades del precandidato tricolor: “no tiene una macula, ni un solo señalamiento, ha trabajado igual para gobiernos del PAN como para gobiernos del PRI, no tiene militancia partidista (…) es serio, robusto, sensible… es sobrio, es un tipo inteligente que da tranquilidad a los mercados, que va a generar competitividad y tranquilidad jurídica para las inversiones. Qué más queremos”.

Al parecer, tan sabroso meneo de lengua (para hablar, claro) no fue suficiente, ya que, al incorporarse al equipo de Meade, volvió a la carga: “no hay un mexicano con mayor experiencia y resultados en la Administración Pública Federal que José Antonio Meade, que ha servido por igual en dos administraciones emanadas de partidos diferentes, siempre con el mismo compromiso y honorabilidad”.

Eso de ser brincar de partidos no es novedad en Lozano. En 2005 renunció al PRI para unirse a Felipe Calderón. Ahora, tras dos sexenios en los que no se cansó de insultar a cualquiera que pusiera en duda el rigor del trabajo panista, regresa al tricolor.