Trae Young, el siguiente Stephen Curry de la NBA

El tiro de tres puntos cada vez toma más fuerza en la NBA. Aunque a Gregg Popovich no le guste, los equipos que más tripleros tiene, más puntos anotan y tienen mayores aspiraciones. Así, los jóvenes que vienen de la universidad, tienen que empezar a perfeccionar este aspecto del juego.

Ahora ya cualquiera puede hacer esto. Tan sencillo como ver a Joel Embiid intentando triples para ver que ya no importa la posición, sino que tires bien. Sin embargo, cuando encuentras a un tirador natural, uno que domina ese juego, no puedes evitar comparar.

Ese es Trae Young, un jovencito que salió de la nada para convertirse en uno de los prospectos más importantes de cara al siguiente Draft. Él, Michael Porter Jr. y Luka Doncic son los muchachos que hasta ahora llaman más la atención por su desarrollo y sobre todo, la manera tan espectacular que salieron a la luz.

Trae Young, el siguiente Stephen Curry
Foto: Getty Images

Con Trae las cosas no salieron bien en un inicio. No fue de los jóvenes de preparatoria más buscados y eso le dio una motivación extra, un peso en su espalda para demostrar que era bueno y que valía cada mirada.

Llegó a Oklahoma y rápidamente tomó por sorpresa a todos. Tiene un tiro muy rápido, una manera muy natural de enviar el balón a la canasta desde distancias larguísimas. Lo hace ver fácil, como ahora lo hace en la NBA el mismísimo Stephen Curry.

Por si fuera poco, es un muy buen asistidor, cosa que en la liga profesional también ya es difícil de encontrar. Hay bases old school como John Wall, pero de ahí ya todos son una especie de híbridos que hacen de todo.

Tan solo hay que ver el partido contra Northwestern, donde hizo pedazos a su rival…

Sí se parece en su forma de jugar a Steph ¿no? Claro, solo es cuestión de tiempo para que lo demuestre ante figuras como LeBron James o Kevin Durant. La carrera de Curry inició mal por tantas lesiones, la de Young por no ser considerado lo suficientemente bueno.

Este joven puede ser el futuro de la NBA. Falta mucho y quién sabe, en una de esas se queda en el camino, pero de que promete, promete muchísimo.